El empresario y líder de Unidad Nacional (UN), Samuel Doria Medina, dijo ayer que está dispuesto a ceder sus aspiraciones presidenciales para las elecciones de 2019 si es que hay otro candidato con más posibilidades de acceder a Palacio Quemado.


 “Si yo tengo el mayor apoyo, seré el candidato, pero si viene otro con más respaldo, lo apoyaré con todo lo que se pueda”, afirmó el propietario del hotel Los Tajibos durante una entrevista con EL DEBER Radio y frente a la pregunta si apoyaría al exjefe de Estado Carlos Mesa para que pugne por el sillón presidencial.


Doria Medina admitió que Mesa es importante y tiene la simpatía de los bolivianos porque es el vocero de la demanda marítima contra Chile, pero recordó que el exmandatario afirmó, en reiteradas oportunidades, que no será candidato presidencial porque no tiene partido político.


El vicepresidente Álvaro García Linera opinó, la semana pasada, que la oposición no cuenta con liderazgos ni tiene un proyecto de país, por lo tanto, la ciudadanía no tiene opción de elegir proyectos; a su criterio, la única alternativa es el proyecto que lidera el presidente Morales. “Cuando se ponga ante esa disyuntiva (el ciudadano), se encuentra con el mismo carro pero con distintos choferes (candidatos). Creo que van a apostar por el chofer que sí sabe de la mecánica del carro (Morales), antes que dárselo a un chofer que no sabe la mecánica del carro pero se quiere subir a ese carro. Eso sucede con la oposición, que no tiene otro proyecto de país, no tiene otra mirada de la economía, ni de la política como la que existe actualmente. Eso le da una ventaja histórica al proyecto Evo Morales 2025”, opinó el segundo mandatario.

Carlos Mesa
Un día después de los festejos por el primer año del 21-F, el expresidente y vocero de la demanda marítima, Carlos Mesa, afirmó que ese 21 de febrero sirvió para recordarle al ‘poder’ que el sometimiento a la ley es el único camino para la democracia.
Ese mismo día, Mesa presentó su libro Bolivia 1982-2006 Democracia, donde anunció la construcción de una “alternativa a la forma en cómo será administrada la democracia” porque considera que la actual está debilitada.


Según el diario Página Siete, Mesa opinó que es cuestionable que se discutan los elementos de la democracia debilitada, pero que da la libertad de decirlo y construir en los próximos años una respuesta alternativa a la forma en cómo fue administrada la democracia desde que Evo Morales llegó al Gobierno