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El número de muertos a causa de un deslave que se tragó parte de una aldea periférica de la capital guatemalteca aumentó a 56, mientras unas 350 personas continúan desaparecidas tras quedar sepultadas 125 casas, informó este sábado una fuente vinculada al rescate.

La portavoz del Ministerio Público (MP-Fiscalía), Julia Barrera, indicó a periodistas que la cifra de víctimas mortales asciende a 56 y agregó que de ellas solo han sido identificadas 20, mientras de las 28 restantes solo se han recuperado partes.

Por su parte, la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) cifró en 350 los desaparecidos.

Explicó además que el número de desaparecidos va disminuyendo en la medida en que la población reporta a la municipalidad su estado, por lo que hizo un llamamiento a los afectados para que se pongan en contacto con las autoridades.

Según el último balance, las personas rescatadas con vida desde que se produjo la tragedia ascienden a 56 y hay más de 170 albergados.
Julio Sánchez, el vocero del comando de rescate ubicado en el lugar de los hechos, El Cambray II, del municipio de Santa Catarina Pinula, explicó que un total 1.293 personas trabajan en el área afectada, dividida en 5 sectores para "facilitar" las labores.

La Conred, por medidas de seguridad, ha prohibido el acceso a la zona de cualquier persona que no esté autorizada y reiteró que el país tiene "la capacidad" para hacer frente a este suceso.

Sánchez reconoció que si llueve aumentarán "las complicaciones" porque el terreno se volverá "lodoso", lo que dificultará las labores, además de que se puedan producir nuevos derrumbes debido a que la zona es de riesgo y la "corona" del deslave está "inestable" por la fractura del cerro.

Este domingo finaliza el plazo de 72 horas de búsqueda establecido en el protocolo internacional y aunque la decisión de continuar depende de todas las instituciones implicadas, Maldonado dijo a la agencia de noticias EFE que se inclina a pensar que van a continuar.

La institución estatal, que declaró el viernes alerta naranja a nivel nacional y roja a nivel municipal, continúa intentando desalojar de sus viviendas a la población aledaña que pudiera estar en peligro.

De hecho, dos bomberos que trabajan en el lugar resultaron atrapados este sábado cuando les cayó encima un paredón de tierra y uno de ellos ya fue rescatado.

Por su parte, las familias ya empiezan a dar su último adiós a sus seres queridos y esta mañana en el cementerio municipal de Santa Catarina Pinula se enterraban los cuerpos de un adulto y de un niño.