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La expansión de la frontera agrícola está lejos del desafío del millón de hectáreas que pretende el Gobierno. El área cultivada en la campaña de verano creció de 1.337.563 (2014) a 1.391.263 (2015) hectáreas (4%). Es decir, se sembraron 53.700 hectáreas más que la pasada campaña agrícola. La relación de crecimiento (4%)?es más baja que la de 2013-2014, que fue del 6%.

A juicio del gerente general de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Edilberto Osinaga, este crecimiento ‘moderado’ contrasta con el millón de hectáreas que anhela el Gobierno. Aclaró que los 1.391.263 hectáreas sembrados corresponden a una proyección sectorial, porque la siembra cierra este mes.

Dio cuenta de que el tímido crecimiento es empujado por el repunte del área cultivada de arroz, que pasó de 100.000 a 140.000 hectáreas; de soya, de 947.000 a 950.000; de maíz, de 100.000 a 110.000; y de sésamo, de 12.000 a 17.000 (proyectada).

En contrapartida, decreció el área sembrada de sorgo de 30.000 a 20.000 hectáreas; de algodón, de 1.800 a 1.200 -no concluyó- y de caña de azúcar, de 146.763 a 146.763 hectáreas.

Para Osinaga, el flojo crecimiento refleja la inseguridad del sector productivo condicionada por la falta de reglas claras para invertir en proyectos productivos. En su criterio, mientras no se solucionen los temas relacionados con seguridad jurídica, liberación de las exportaciones, biotecnología e infraestructura, el ritmo de crecimiento del agro fluctuará entre un 3 y un 6%.

Indicó de que, con miras a la cumbre Sembrando Bolivia -no tiene fecha de realización-, el agro presentó un perfil donde se proyecta un 10% de crecimiento anual en superficie cultivada y entre un 12 y un 15% en cantidad producida, siempre y cuando el clima no sea adverso.

Clima condiciona producción
Desde la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), el presidente, Demetrio Pérez, dijo estar con un sabor agridulce porque si bien creció el área sembrada de soya, creció de 947.000 a 950.000 la productividad, está condicionada por la sequía, que dañó 120.000 hectáreas en Pailón, Tres Cruces y Cuatro Cañadas.

Frente a este efecto climatológico que supedita la producción, Pérez sacó a relucir el planteamiento del sector oleaginoso de usar biotecnología como una herramienta para reducir los costos operativos y aumentar la producción de granos en la superficie actual disponible.
Respecto al cultivo de maíz, Pérez señaló que el área cultivada se incrementó de 100.000 a 110.000 hectáreas, mientras que de sorgo decreció de más de 30.000 a 20.000 hectáreas.

El déficit hídrico en la zona este también castiga a los algodoneros. De las 3.500 hectáreas proyectadas solo se han sembrado 1.200;?es otro sector que pide acceso a la biotecnología.

La frontera agrícola cañera cayó en promedio entre 6.000 y 8.000 hectáreas. El sector atribuye las causas al exceso de humedad que retrasó la zafra 2014 e impidió la renovación y ampliación de cañaverales, y a la proliferación de urbanizaciones en Warnes y Montero. Estiman que 2.000 hectáreas fueron desplazados por este último factor.
Según la CAO, el crecimiento de cultivos de arroz es alentado por la estabilidad del precio.

En el último año, desde el Gobierno se promovió la regularización de desmontes ilegales y maquinaria agrícola, acceso a créditos productivos, dotación de diésel y ley contra los tomatierras