Escucha esta nota aquí

Carlos Mesa actuó como en casa. El vocero de la demanda boliviana llegó el martes a Santiago, acaparó el debate de la Televisión Nacional de Chile en el horario estelar, y un día después, ayer, como si fuera un pez en el mar, el comunicador se entretuvo hablando con distintas cadenas televisivas sobre la victoria que ve Bolivia en el fallo por el que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya se declaró competente para ver la causa que defiende. Eso sí, Mesa planteó insistir en el diálogo con La Moneda, evitar discusiones públicas, superar las posiciones duras y para ello hacer un trabajo diplomático de bajo perfil.

Todo eso ocurrió en un día en que, del otro lado de la cordillera, las repercusiones del incisivo debate que sostuvo Mesa con el periodista Juan Manuel Astorga, de TV Chile, han colmado la agenda a la par de los cuestionamientos del presidente Evo Morales para el país vecino.
“A veces pienso, ¿cómo Chile puede explicar al mundo lo que nos ha robado, lo que nos ha asaltado, lo que nos ha invadido? ¿Cómo pueden explicar al mundo, (le) he robado su salida al mar a Bolivia? ¿Quién puede entender eso?”, dijo Morales en un acto con militares en Cochabamba, un par de días después de proponerle diálogo al Gobierno de Michelle Bachelet, y también a contrapelo del pedido del expresidente Mesa.

Las razones de Mesa
Su aparición en TV Chile le devolvió protagonismo. Y un día después, el historiador usó eso para sugerir la dirección que debe tomar la agenda boliviana.

“No hay la menor duda, la posición chilena es dura. No parece que tenga ninguna posibilidad de cambiar en corto tiempo y, en ese contexto, el Gobierno boliviano tiene que ser consciente de que su oferta de diálogo —que yo respaldo— es importante y muestra nuestra voluntad pacifista”, fundamentó Mesa, para decir luego que “hay que hacer un trabajo más de bajo perfil, no tiene sentido discutir públicamente. Hay que hacer un trabajo de acercamiento entre ambos países”, aunque el hilo conductor de la política nacional debe seguir siendo el fallo de la CIJ y el trabajo jurídico que Bolivia realiza para ganar este juicio en la fase de fondo.
Simple.

Con mirada de largo plazo, Mesa sostiene que la causa boliviana avanza en La Haya y que de llegar a un veredicto favorable, es necesario hacer parte a Chile de modo que la negociación posterior se facilite.

Algo así como el “no queremos ganadores ni perdedores” que pronunció Morales después del 24 de septiembre, antes de volver a la dinámica de las acusaciones como las de ayer.

En TV?Chile
La aparición del vocero boliviano en la Televisión Nacional de Chile ha servido para conocer las ideas que usarán ambos países para discutir la demanda. La entrevista con Astorga tuvo cinco momentos de choque, a saber: los alcances que puede tener el fallo de fondo de La Haya, el concepto de salida soberana al mar, el rol de Perú e, incluso, la política interna de Bolivia respecto a la campaña para otra reelección de Morales.

“¿Qué es lo que representa en estricto rigor para ustedes salida soberana?”, preguntó Astorga, para cuestionar la claridad del concepto. “Salida soberana es una definición que Chile respondió ante la Corte tomándola de los compromisos que el propio Chile hizo”, respondió Mesa, que garantizó que en Bolivia existen varios canales que podrían recibir con libertad al agente chileno Felipe Bulnes y escucharlo