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El papa Francisco confesó que el regalo del crucifijo, la hoz y el martillo que le entregó el presidente Evo Morales “fue una sorpresa”. “Yo, curioso, no conocía ni sabía que el padre Luis Espinal era un escultor e incluso poeta. Lo supe estos días. (Esta obra) se puede calificar como del género del arte de protesta.

Relató que en Buenos Aires, algunos años atrás, se realizó una muestra de un buen escultor argentino, creativo y que hoy ya falleció, pero su arte era de protesta. “Recuerdo que tenía un Cristo crucificado sobre un misil que caía. Era una crítica al cristianismo aliado con el imperialismo que bombardea”, explicó e insistió en que “no lo sabía y que lo califica como un arte de protesta, que en algunos casos puede ser ofensivo”.
“El padre Espinal fue asesinado en 1980.

Era un tiempo en el que la teología de la liberación tenía diversas ramas, una de ellas era el análisis marxista de la realidad.

El padre pertenecía a esto. En ese año yo era rector de la Facultad de Teología y se hablaba mucho de esto, de las distintas ramas. Ese año, el general de la compañía (de Jesús), el padre Arrupe, envió una carta a todos sobre el análisis marxista de la realidad en la teología, diciendo que no era adecuado. 

Cuatro años después, la congregación de la fe pública publicó un libro sobre la teología de la liberación en el que hacía críticas