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?El expresidente de Bolivia Carlos Mesa (2003-2005), portavoz de la causa marítima que su país reclama a Chile, consideró el domingo que la "doble apuesta" de Chile en la campaña para defender su postura frente a la demanda del país andino ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ) es "estéril".

En una columna de opinión publicada el domingo en el diario Página Siete, Mesa dijo que uno de los argumentos de la campaña chilena es insistir en que Bolivia intenta con su demanda cuestionar el Tratado de 1904, que fijó los límites entre ambos países 25 años después de la guerra en que el país andino perdió su acceso al océano Pacífico.

Según Mesa, ante la proximidad de la presentación de alegatos en la CIJ y "a falta de razones jurídicas", Santiago busca generar "una sensación política de que lo que está en juego no es simplemente un fallo que resuelva la controversia entre dos países" sino "un antecedente de alto riego para el orden jurídico internacional".

"La apuesta doblada por Chile en esta recta final es perfectamente comprensible, pero, con todo respeto, absolutamente estéril. La causa boliviana tiene una base lógica que está a muchos kilómetros del Tratado de 1904", sostuvo el expresidente boliviano.

Bolivia perdió frente a Chile 400 kilómetros de costa y 120.000 kilómetros de territorio en la llamada Guerra del Pacífico, librada a finales del siglo XIX.

El Gobierno de Evo Morales presentó una demanda en 2013 ante la CIJ en busca de un fallo que obligue a Chile a negociar de buena fe y en firme su demanda de una restitución del acceso al mar.

Santiago rechazó la demanda con el argumento de que las fronteras quedaron definidas en el Tratado de 1904 y también objetó la competencia del tribunal internacional para tratar el asunto.

La CIJ convocó a Chile a presentar sus alegatos orales el 4 y 7 de mayo y a Bolivia, el 6 y 8 del mismo mes.

El presidente del Senado chileno, Patricio Walker, aseguró esta semana que un fallo favorable a Bolivia provocaría un "caos internacional".
Mesa consideró que con sus argumentos, Chile persigue dos objetivos, el primero "intentar que la Corte acepte su lógica argumental" que, según dijo, es "ajena a la naturaleza intrínseca de la demanda boliviana".

El segundo objetivo es "crear en la comunidad internacional el temor de que, efectivamente, lo que está en juego no es un caso entre dos países, sino una jurisprudencia que puede complicar al mundo en temas internacionales mucho más volátiles y explosivos" que la "forzada mediterraneidad" boliviana, añadió Mesa.

Mesa señaló que en las giras internacionales realizadas hasta el momento para explicar la demanda boliviana, ratificó que su país "respeta la arquitectura jurídica internacional" y que lo que pide a Chile es que "cumpla lo que su política exterior prometió hacer".