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Un fiscal argentino solicitó este lunes a la justicia la imputación del exdirector de Operaciones de Inteligencia Antonio "Jaime" Stiuso por presuntas irregularidades en la investigación del atentado contra la mutualista judía AMIA, que dejó 85 muertos en 1994, informaron a Efe fuentes fiscales.

El procurador Juan Pedro Zoni realizó un requerimiento de instrucción ante la justicia al ver indicios de delito en las anomalías denunciadas por el titular de la Secretaría de Inteligencia (SI) argentina, Oscar Parrilli, a comienzos de este mes.

Stiuso, uno de los hombres más poderosos dentro de los servicios secretos argentinos desde hace décadas hasta que fue desplazado a finales de 2014, fue citado por Parrilli a principios de abril para dar explicaciones sobre su proceder acerca de un análisis de
llamadas telefónicas internacionales supuestamente llevado a cabo
por el área de Inteligencia a su cargo para la causa AMIA.

El espía retirado colaboraba estrechamente con Alberto Nisman,
fiscal especial de la causa, y tras la muerte de este en extrañas
circunstancias
Stiuso fue acusado por el Ejecutivo de Cristina
Fernández de ser parte de una operación de desestabilización contra
el Gobierno.

Según detalló el propio Parrilli, uno de los hombres más próximos a la presidenta argentina, de las comunicaciones entre Stiuso y Nisman se desprende que la Fiscalía había remitido a Inteligencia entre 24 y 30 cd con archivos facilitados por las compañías telefónicas relativos al periodo 1991-1996 para realizar entrecruzamientos y avanzar en la investigación del atentado. 

La SI indagó acerca de esta supuesta línea de investigación pero no encontró registros de los procedimientos ni los archivos originales de las llamadas telefónicas.

Stiuso no acudió a la citación para aclarar su actuación a la Secretaría, tal y como le obliga la ley, por lo que el Gobierno presentó una denuncia contra él por "incumplimiento de los deberes del funcionario público".

El abogado defensor aseguró entonces que Stiuso se encontraba en
el exterior
y que no podía ubicarlo.

Además, el exagente ha sido denunciado por el Ejecutivo por un
presunto delito de contrabando.

Nisman fue hallado muerto de un disparo en la cabeza en su apartamento el pasado 18 de enero, unos días después de denunciar a la presidenta argentina, Cristina Fernández, por encubrimiento de
los sospechosos iraníes
del atentado contra la AMIA en virtud de
acuerdo de entendimiento suscrito con Irán.

La querella de Nisman contra la presidenta ya ha sido rechazada
por dos instancias judiciales argentinas.

El de la AMIA fue el segundo de los ataques terroristas perpetrados contra intereses judíos en Argentina, donde en 1992 explotó una bomba frente a la embajada de Israel en Buenos Aires y causó la muerte de 29 personas y cientos de heridos.

La Justicia argentina aún no ha logrado condenar a los culpables
de ninguno de los dos atentados.