Escucha esta nota aquí

En una mesa de un salón de té de la ciudad, con empanadas y café con leche de por medio, Enrique Salazar descargó sus emociones a EL DEBER después de conocer su despido de la red televisiva que lo cobijó por 12 años y en la que desarrolló un estilo polémico de hacer periodismo, una característica que él define como “ir de frente”.

La jornada de ayer transcurrió con normalidad para Salazar hasta que, cerca del mediodía, Julio Romero, gerente general de Red Uno, lo citó a una reunión a las 15:00. En esta cita también estuvo Ronald Mariscal, miembro del directorio de la estación, en la que le informaron que la junta del canal determinó rescindir su vinculación laboral.

Los ejecutivos hicieron mención a la discusión que el periodista tuvo el miércoles con la ministra de Comunicación, Marianela Paco, como uno de los motivos de esta decisión. Así lo informó primicialmente el propio periodista a EL DEBER minutos después de hacerse público su despido.

“Me dijeron que tuvieron una reunión de directorio y que después de varios episodios en los que estuve involucrado tomaron la determinación de rescindir contrato conmigo. Considero que para ellos el impasse con la ministra fue la gota que rebalsó el vaso”, dijo Salazar.

Discusión
El miércoles el ahora expresentador de Que No Me Pierda (Santa Cruz) hizo en vivo un comentario sobre la producción de la “pichicata” (cocaína) en el país, lo que generó la molestia de la ministra, que estaba como invitada, lo que desencadenó una acalorada discusión entre ambos. “No puede ser que Bolivia no se autoabastezca con el trigo.

Si hacemos ‘pichicata’ en todas partes y está focalizada en una zona, es la mezcla de la planta, de la hoja, con químicos. ¿Por qué no hay una unión entre el Gobierno, el presidente Evo Morales y empresarios y sembrar trigo para Bolivia? ¿Por qué no hacemos medicamentos en Bolivia y sí hacemos ‘pichicata’?”, preguntó Salazar.

Paco contestó: “Permítame, primero aclarar una cosa, acaba de decir por qué no hacen acuerdo con los empresarios para producir trigo, si producimos ‘pichicata’, como si el Gobierno produjera o como si los empresarios estuvieran dedicados a producir ese crimen”
El exjefe nacional de prensa de la Red Uno refutó a la autoridad y entre las expresiones que tuvo estuvieron: “No esté a la defensiva. Usted tiene que ser más inteligente, usted es la ministra de Comunicación. Informe más bien y contrarreste esta noticia que ha salido a nivel internacional: los chilenos se están riendo porque nuestros militares están haciendo pan, vea qué efectos tiene a nivel internacional y piense eso en vez de decirme que ni el presidente ni empresarios son ‘pichicateros’.

Yo no dije eso, no me ponga palabras que yo no he dicho Marianela”. “Es que usted no me va a enseñar a hacer comunicación. ¿Cuándo hizo usted periodismo pues? ¿Cuándo fue usted eficiente en el periodismo? Así que no me venga a pasar clases a mí de qué tengo que comunicar y cómo tengo que comunicar. Me voy a callar porque usted es una dama, es ministra, la respeto, diga lo que guste y me callo”.

Desahogo
Lo primero que hizo al salir de la reunión con los ejecutivos del canal naranja fue llamar a su esposa y a su hijo mayor. Después se comunicó mediante Whatsapp con el vicepresidente del Estado Plurinacional, Alvaro García Linera, para informarle de lo sucedido ya que ambos mantienen una comunicación fluida. La autoridad le contestó: “Estimado Enrique, estoy sorprendido y lamento todo lo sucedido hoy con usted. Sé que sabrá remontar este recodo en el camino”.

Salazar confesó que aún no tiene claro qué es lo que hará en los próximos días. Entre sus aspiraciones profesionales está tener su propio canal de televisión o una radio. También desea montar un semanario político y económico. “Ojalá no conviertan QNMP en un programa humorístico”, dijo.

EL DEBER logró comunicarse con Jessica Kuljis, alta ejecutiva de Red Uno, que se negó a dar declaraciones al respecto.
Por su parte, la ministra Marianela Paco solicitó ser contactada con posterioridad para ser consultada sobre este tema, pero no volvió a contestar su teléfono