El proceso de paz colombiano abrió este miércoles un nuevo ciclo de negociaciones en La Habana entre las críticas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) al presidente Juan Manuel Santos por la versión "sesgada" que ha ofrecido en Europa sobre el país, si bien la guerrilla abogó por superar "desavenencias" y pactar una tregua bilateral.

El insistente reclamo de las Farc por acordar un alto el fuego marcó este miércoles el comienzo de la ronda 38 de las conversaciones de paz, en un momento de recrudecimiento del conflicto y fuerte ofensiva del grupo rebelde y entre la llamada del presidente Santos a acelerar las negociaciones, expresada de nuevo ayer desde Oslo (Noruega).

"Las Farc ponemos de lado las desavenencias, y a pesar de las incoherencias del discurso y de las acciones gubernamentales que lo que hacen es incendiar al país, una vez más nos manifestamos por un acuerdo de cese bilateral del fuego que traiga alivio y nuevas
esperanzas a nuestro pueblo", afirmó la insurgencia en un comunicado
leído este miércoles en la capital cubana.

En esa declaración, los rebeldes extendieron una invitación al Gobierno para "deponer las contradicciones", realizar "un acto de profunda reflexión" e "intentar un acuerdo que pare la confrontación inmediatamente".

Tregua pactada

Para las Farc, que el pasado 22 de mayo suspendieron un alto el fuego unilateral e indefinido que había comenzado en diciembre, es innecesario esperar a un acuerdo de paz definitivo para llegar a una
tregua pactada y más bien se trata de una "cuestión de voluntad
política".


El Gobierno colombiano, cuyos negociadores encabezados por Humberto de la Calle no realizaron hoy comentarios al inicio del
ciclo, parece inamovible en su posición de que no habrá un alto el
fuego bilateral antes de que concluya el proceso de paz, y Santos
volvió a dejar en claro esa decisión ayer en su discurso en Oslo.

El mandatario, que abrió esta histórica negociación con la guerrilla en agosto de 2012, advirtió de que precisamente porque no habrá tregua es necesario "intensificar las conversaciones" y sellar la paz en La Habana, sede permanente de la mesa de diálogos.

Críticas a Santos

La insurgencia se centró este  en buena medida en criticar los pronunciamientos del presidente durante la gira para recabar apoyo internacional al fin del conflicto que lo llevó en los últimos días
a Bélgica, Italia, Suecia y Noruega, país que junto a Cuba es
garante del proceso de paz colombiano.

"El mencionado discurso está plagado de distorsiones y de
mentiras poco piadosas. Colombia no es el país de las maravillas
bosquejado en Oslo, sino el tercero más desigual del mundo", opinó
este miércoles la guerrilla.

Además, las Farc tacharon de "incoherente" la difusión del
proceso de paz en Europa de Santos, y consideró que sus puntos de
vista al explicar los acuerdos parciales alcanzados hasta ahora por
la mesa de negociaciones "son una sesgada puesta en escena de lo
pactado".

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) recordaron
que Noruega, al igual que Cuba, en su condición de garantes, así
como otros foros y organismos internacionales, han alzado voces para
pedir el cese de la guerra durante los diálogos.

"Las Farc respondemos afirmativamente. Procedamos ya", apuntaron.

En La Habana, los negociadores continuarán este ciclo debatiendo
sobre el tema de las víctimas y, en paralelo, proseguirán los
trabajos de la subcomisión técnica encargada de perfilar el punto
del alto el fuego bilateral y definitivo y la dejación de armas por
parte de la guerrilla.