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La ministra de Comunicación, Gisela López, negó que el Gobierno nacional tenga algo que ver con los 23 despidos que sufrió en la víspera el canal Católica TV. La dirección de ese medio dijo que uno de los factores de la "reestructuración" fue la nula publicidad estatal.

"En épocas neoliberales se cerraron varios medios (Presencia, Hoy, Última Hora y otros) y los periodistas no hablaban de 'asfixia económica', ni culparon al Estado de la crisis de esos medios. Problemas de Católica Tv son de competencia interna, el gobierno no tiene nada que ver" (sic), escribió la autoridad en su cuenta en Twitter.

Anoche el director de esa televisora, padre Guillermo Siles, informó a EL DEBER que producto de la falta de propaganda y deudas se tuvo que determinar la liquidación de sus trabajadores. No emitirán noticieros y aún se analiza como hacer sostenible el medio.

"Cuando Carlos Sánchez Berzaín era ministro, llamaba a las salas de redacción de varios periódicos, lo recordamos bien. Amenazaba a los jefes de redacción y a los dueños de medios para que “bajen el volumen” en la cobertura de febrero y octubre 2003. Nunca denunciaron ¿?" (sic), agregó la titular de Comunicación.

López también apuntó al periodista Mario Espinoza, que durante la emisión de su programa de hoy, en radio Compañera, lamentó que 23 trabajadores de la prensa quedaran sin su fuente laboral.

"El colega periodista, Mario Espinoza, se queja de que el Gobierno lo asfixia económicamente. ¿Por qué no le cuenta a su audiencia cuántos miles de dólares cobró de la Vicepresidencia por venderle sus documentales y sus archivos? ¿O va a negar esos negocios?" (sic), escribió la ministra.