Un tribunal de Zhejiang (este de China) ha condenado a 14 y 12 años de cárcel, respectivamente, a un pastor y a su esposa por corrupción e intentar alterar el orden social después de que ambos intentaran frenar la demolición de la cruz de su iglesia.

Bao Guohua, pastor de una iglesia protestante de la ciudad de Jinhua, y su esposa Xing Wenxiang recibieron la sentencia el 25 de febrero, junto a su hijo, Bao Chenxing, quien por su parte fue condenado a 3 años de cárcel, según publica la ONG cristiana China Aid, que cita también a la radio y televisión oficiales de Zhejiang.

La fiscalía acusó a Bao Guohua y a su esposa de malversación de fondos, convocar a ciudadanos para alterar el orden público, gestionar negocios ilegales y ocultar documentos de contabilidad, y confiscó sus activos, de un total de 600.000 yuanes (unos 91.000 dólares) para pagar una multa impuesta de más de 15.000 dólares.

Además de la familia, otras nueve personas relacionadas con la pareja recibieron sentencias no especificadas.

Los símbolos religiosos de más de 1.800 iglesias de Zhejiang han sido demolidos desde hace más de un año, según China Aid, que coordina una amplia red de activistas y cristianos clandestinos chinos.

Las demoliciones han provocado continuas protestas en Zhejiang, donde se encuentra Wenzhou, conocida como el "Jerusalén de China" por sus numerosas iglesias, y desde hace meses la comunidad cristiana, asesorada por algunos abogados, combate con inusual determinación su derribo por parte de las autoridades.

A su vez, el régimen chino, que justifica las demoliciones como parte de una campaña de embellecimiento urbano, ha aumentado las detenciones y juicios contra los manifestantes y sus abogados, como es el caso del letrado Zhang Kai, conocido como "el defensor de las cruces" y a quien la policía acusa de instigar las protestas.

Detenido desde el pasado agosto, el abogado apareció por sorpresa el jueves en un cadena de televisión oficial admitiendo sus crímenes, una práctica que se ha convertido en habitual en China y que para muchos letrados y activistas de derechos humanos no son más que confesiones forzosas con reminiscencias de la etapa maoísta.

Por su parte, Bao Guohua fue detenido el pasado julio junto a su mujer y a su hijo, y, según China Aid, las autoridades les forzaron a despedir a sus abogados, por lo que Xing escribió a una carta a sus allegados a finales de octubre rogando que contrataran defensa legal para ella y su familia.