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Su nombre es Joel Ticona Quispe, tiene 10 años y en una semana cumplirá 11. Su sueño es poder volver a la escuela. Él tiene un desprendimiento de retina y esto ha afectado gravemente su visión. Su madre, Maria Elena (28) es madre soltera y trabaja de sol a sol para poder reunir los 16.000 bolivianos que le han pedido para que su pequeño sea sometido a una cirugía.

Joel dejó de ir al colegio en marzo de este año, "no veía casi nada y todo le costaba. Desde hacer la tarea, copiar en la pizarra y hasta jugar en el recreo, le daba miedo golpearse", contó Maria Elena que ha peregrinado desde entonces con su niño en busca de atención especializada. 

"Él usa lentes desde sus seis años pero cada vez la medida iba aumentando, hasta que ya era demasiado alta. El médico que lo vió le hizo estudios y me dijo que mi hijo nació con cataratas congénitas y que necesitaba de una operación", dijo la mujer que además de buscar los recursos para Joel, también debe cumplir con el pago del alquiler de su vivienda y otros gastos.

Maria Elena gana lo mínimo nacional pero se da modos para reunir dinero extra. "Hago empanadas, vendo desayunos, mis compañeras de trabajo me ayudan a vender", dice mientras se le quiebra la voz por la dura situación que atraviesa. "Mientras estoy afuera trabajando, mi hija (13) se queda con mi Joel".

Para las personas que puedan ayudar a esta madre pueden llamar al número de teléfono 77222125. "Mi familia y yo se los agradeceremos infinitamente", dijo María Elena que a pesar de la adversidad mantiene la esperanza de que su niño se va a recuperar.