Escucha esta nota aquí

Obtener la ‘llave maestra’ o el Certificado de Compensación de Cotizaciones (CCC) que permita abrir el ‘candado’ para iniciar el trámite jubilatorio, para las personas de la tercera edad es un camino tortuoso, burocrático e incierto que deben recorrer si desean que sus aportes realizados en el viejo sistema de reparto sean tomados en cuenta por las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) o por la futura gestora estatal.

Todos los días, en la capital cruceña, a partir de las siete de la mañana unas 60 personas, otras en similar cantidad lo harán a partir de las 14:00, se acercan al Servicio Nacional del Sistema de Reparto (Senasir) con el objetivo central de obtener su CCC, el único documento que certifica el aporte de los asegurados al Sistema de Reparto hasta abril de 1997.

Este certificado es un requisito que piden las AFP para poder calcular cual será el monto final que un jubilado percibirá mensualmente.

En Santa Cruz, el Senasir está ubicado en un edificio que cuenta con un primer piso y un policía, que es el encargado de ordenar la fila y hacer pasar a las personas. La mayoría supera los 55 años. Llegan a la institución estatal para iniciar su trámite jubilatorio, seguir los que ya empezaron, completar la documentación solicitada o presentar el poder que permite que otros, que no son los titulares, puedan tramitar el CCC.

Algunos casos
Solo seis personas son las encargadas de atender. En el lugar hay acondicionador de aire, lo que hace un poco más soportable la espera.
Doña Marina Rodríguez junto a su nieta Zulema llevan esperando más de cinco meses para que sus papeles vuelvan de La Paz y por fin pueda presentar a la AFP Futuro de Bolivia el CCC y así iniciar los trámites para su jubilación.

Con la ficha 10 en mano, la señora Marina espera unos 40 minutos para ser atendida y a su salida su semblante muestra resignación. “Dicen que debo seguir esperando, que es en La Paz donde mis papeles están durmiendo”, se lamenta.

Menos tranquila Zulema suelta su rabia y acusa a que en el Senasir todo es burocrático, que los empleados muchas veces no hacen bien su trabajo y por eso deben volver varias veces para que la documentación presentada no sea errónea.

Jorge Salas, un ex trabajador ferroviario que aportó al viejo sistema durante 20 años, ya lleva medio año esperando su CCC para poder ir a la AFP BBVA Previsión e iniciar su trámite jubilatorio.

Salas explicó que, de acuerdo con lo que le informaron los empleados del Senasir, su certificado tal vez salga en mayo ya que su fecha de nacimiento y su apellido materno fue corregido. “Las malas anotaciones, los cambios de fechas o la informalidad de las empresas donde uno trabajó son los que causan estos problemas”, señaló Salas.

El caso de Azucena, no quiere dar su apellido, pone los pelos de punta, pues ya lleva cerca de año y medio tramitando su CCC y hasta el momento no tiene un final feliz.

“Me dicen que por trabajar en una empresa que quebró y que alteró mis datos personales, el cruce de información es lento.

A veces creo que me voy a morir sin poder disfrutar de mi jubilación”, se lamentó Azucena.

En la planta baja, donde se inicia el recorrido para obtener el CCC, los seis empleados se toman el tiempo necesario para explicar a cada persona los papeles que deben presentar, el avance de sus trámites, las fallas que deben solucionar y qué deben hacer los titulares que por algún motivo no pueden continuar con el papeleo y a quién deben recurrir.

Los problemas recurrentes
Un empleado del Senasir, que se excusa en dar su nombre, busca dar la cara y explicó que los problemas en la entrega del CCC no es culpa exclusiva del Senasir, sino que en el cruce de información son varias las instituciones que participan y que cada una se maneja de forma independiente.

Ante la consulta de cuáles son las principales trabas con las que debe lidiar el aportante, el empleado nos da su criterio.

Problema con los certificados, pues hay personas con más de una partida de nacimiento, en donde hay modificaciones de las fechas, en los nombres y apellidos, lo que significa una demora de trámites.

El accionar de algunas empresas que mediante los contratos informales o temporales han perjudicado a sus trabajadores. Hay casos de que el empleado aportó durante 20 años, pero el empleador solo lo hizo durante 10. Esto genera graves problemas, pues el Senasir solo toma en cuenta la cantidad de aportaciones registradas y no así el tiempo que dice una persona haber trabajado.

Consulta al Senasir
Para tener un panorama más completo se buscó hablar con el director nacional y con la encargada de Santa Cruz. En principio la responsable regional señaló que las 10 preguntas enviadas iban a ser contestadas con la participación del responsable nacional, pero luego explicó que por distintos motivos eso no iba suceder