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La aspirante demócrata a la Presidencia de Estados Unidos, Hillary Clinton, prometió este martes luchar para reducir la desigualdad en su país, así como para subir el salario mínimo y lograr uno equitativo entre hombres y mujeres.

Clinton arrancó así su intervención en el primer debate presidencial demócrata que se celebra este martes en Las Vegas (EEUU), una presentación en la que también prometió otorgar a las familias bajas por paternidad, cuya concesión aún depende de las propias empresas.

"Haré todo lo posible para unir de nuevo a mi país económicamente", aseguró la exsecretaria de Estado.

El debate se sigue desarrollando en estos momentos.

Clinton en el centro del debate

Las Vegas, capital del juego y del placer, en Nevada (oeste), es por una vez epicentro de la política. Un debate distinto al dramático choque de personalidades que se vio en el partido republicano.

Es un contingente menos numeroso y menos diverso: sin candidatos negros o de origen latino. Y como en el bando conservador, una sola mujer en competencia.

Aunque ausente, el vicepresidente Joe Biden, dubitativo sobre una eventual candidatura, planea como una sombra sobre el encuentro.

Los demás aspirantes -el exgobernador de Maryland Martin O"Malley, el exsenador Jim Webb y el exgobernador de Rhode Island Lincoln Chafee-, que exhiben índices de popularidad de un dígito, intentan hacerse notar.

"Hillary necesita mantener su estatus de favorita y los otros deben competir por ser la alternativa. Y eso siempre es difícil, especialmente en una primaria donde, como todos son del mismo partido, las diferencias entre los candidatos son sutiles, no deslumbrantes", escribió Elaine Kamarck, del centro de estudios Brookings.

Bernie Sanders critica al sistema


Por su parte aspirante Bernie Sanders aseguró  que el Congreso del
país no es quien regula a las corporaciones de Wall Street "sino que
es Wall Street quien controla el Congreso" estadounidense.

El senador subrayó que las grandes corporaciones controlan la política del país pese a las medidas tomadas por el Gobierno de Barack Obama para regular el sistema financiero tras la crisis de 2008.

Durante el debate, también defendió al exempleado de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y de la Agencia de la Seguridad Nacional (NSA) Edward Snowden por "educar" a los jóvenes estadounidenses en sus derechos.

Respecto al espionaje que realiza Estados Unidos a otros países, prometió que, de ser presidente, acabaría con los programas de espionaje masivo que se puso en marcha a raíz de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos y que, precisamente, reveló Snowden, actualmente asilado en Rusia.