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Ocho millones de personas se han visto afectadas por el devastador sismo en Nepal, un país de casi 28 millones de habitantes, indicó el martes la ONU.

Más de 1,4 millones de personas necesitan comida, y también hacen falta agua y abrigo. El terremoto que sacudió Nepal el pasado sábado dejó más de 4.300 muertos y casi 8.000 heridos, según el último balance oficial de las autoridades nepalíes.

Los socorristas trataban el martes de acceder a las regiones más remotas para ayudar a las víctimas, mientras cientos de habitantes de Katmandú, la capital, empezaron a abandonar el lunes la ciudad.

Mal clima perjudica rescate

Un miembro del Gobierno nepalí indicó este martes a Efe que las malas condiciones meteorológicas en la mayoría de las áreas afectadas por el terremoto de 7,8 grados que devastó el sábado Nepal han complicado mucho las labores de rescate fuera de Katmandú.

El ministro nepalí de Conservación del Suelo y de los Bosques, Mahesh Acharya, explicó que incluso los helicópteros MI 17 enviados por la India no han podido acceder a las zonas más afectadas y evitó hacer estimaciones sobre el número total de fallecidos por el seísmo, que según el último recuento oficial asciende a 4.349.

"Nuestra prioridad en este momento es encontrar a gente atrapada y rescatarla (...) Para nosotros el rescate es mucho más importante que los números", sentenció Acharya, que reconoció que el país no estaba preparado para un desastre de esta magnitud.

El primer ministro nepalí, Sushil Koirala, también dijo ayer al respecto durante un encuentro con representantes de los partidos políticos de Nepal que las operaciones de búsqueda, rescate y ayuda no han sido efectivas, de acuerdo con el medio local Kantipur.

Según Koirala, el Gobierno está recibiendo peticiones de ayuda desde todo el país, pero son incapaces de darles respuesta debido al corte de las comunicaciones y la falta de preparación de los equipos de rescate.

La oposición nepalí también lamentó la respuesta del Gobierno al terremoto y le instó a que incluya a todos los actores del país para dar una mejor respuesta a las necesidades de la población.

El terremoto del sábado ha sido el de mayor magnitud registrado en Nepal en 80 años, y el peor que ha vivido la región en una década desde que en 2005 un movimiento telúrico causara una tragedia de grandes dimensiones en la Cachemira, con un resultado de más de 84.000 muertos.