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El exsenador opositor y ahora refugiado político en Brasil, Roger Pinto, afirmó que el presidente Evo Morales le puso precio a su cabeza por las denuncias sobre vínculos con el narcotráfico del Gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS). EL DEBER intentó comunicarse con los implicados, pero no obtuvo respuestas.

"El presidente, en una casa que se compró en Cochabamba, que parece un búnker, hizo una fiesta y ahí llevó a unas chicas y entre esas chicas hay una compañera de curso de mi hermana. En esa charla, al presidente le gusta el wisky, comienza a hablar de Roger Pinto", contó el mismo refugiado desde Brasil, en conferencia de prensa.

Agregó que "en esa conversación, Evo dijo que no podía ser que solo una persona no pueda ser detenida con todos los medios que tienen". Señaló que "ahí se puso precio a mi cabeza y se admitió que la documentación que tenía era fatal para el Gobierno".

""Lo quiero preso o muerto a Roger Pinto". Él (Evo) sabía que me querían matar, él hizo caso omiso a lo que me querían hacer y eso no escapó a su conocimiento. Seguramente él no sabe cómo se produce o dónde, pero sabe que se lo hace", declaró. 

Pinto deploró la actitud del Ejecutivo de evadir el problema y no asumir la responsabilidad por promover las hojas de coca en el país, sobre todo en el Chapare. "Hay casi dos millones y medio de drogadictos en este país que se alimentan con la coca que producen sus bases", dijo. 

Aseguró que "existe un Gobierno intervenido con el narcotráfico" y apuntó a los también exsenadores Fidel Surco e Isaac Ávalos como los protectores, junto con otros jefes policiales, y narcotraficantes en territorio nacional. 

"Después de cuatro años, presidente, le llegó el momento de decirle al país ¿por qué se está protegiendo al narcotráfico? Si hoy se detiene al señor Nina, cuándo se va a detener al señor (Juan Ramón) Quintana. Si se detiene a Nina, por qué no se detiene a su jefe, Sacha Llorenti", exclamó el refugiado. 

Pinto desafió al primer mandatario a hablarle de forma honesta a la población y cortar, de una vez, el lazo directo que existe con los productores del narcotráfico, bases políticas del denominado "proceso de cambio"

"No puede haber coca sin cocaína. ¿Por qué destituyeron a Jerjes Justiniano como embajador? Fue enviado para lavar la imagen del Gobierno y procesar a la revista Veja, pero no pudo y no hay ni una sola respuesta sobre la lucha contra el narcotráfico", aseveró. 

Reunión en Vicepresidencia

El opositor aseguró que entregó un informe de inteligencia al presidente en el que se detallaba cómo Sacha Llorenti, en su calidad de ministro de Gobierno, contrató al exgeneral René Sanabria, hoy encarcelado por narcotráfico en Estados Unidos. 

"En la vicepresidencia, el señor Sacha Llorenti dijo que bajo su responsabilidad designaba a Sanabria. El exviceministro Farfán decomisó una computadora cuando detuvieron al general y ahí estaban todas las pruebas. Las hicieron desaparecer", dijo Pinto.

Además afirmó que el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, tiene directa relación con el Primer Comando Capital (PCC), cártel de Brasil y otras organizaciones criminales de Venezuela. "Se enviaba droga en aviones militares", denunció.

Tráfico de drogas

Afirmó también que otros políticos, junto con varios jefes policiales, se encargaban de "facilitar" el tráfico de estupefacientes en los aeropuertos internacionales, sobre todo en Santa Cruz. Incluso se animó a decir que Sacha ordenaba la liberación de narcos detenidos.

"Hay un video en el que aparece el senador Ávalos bailando y recibiendo 30 mil dólares para el proceso de cambio. El auto en el que se chocó el senador Surco era del narcotraficante Williams Rosales. ¿Cuánto financiamiento había del Chapare a la campaña del MAS?", sostuvo.

Reportaje de Univisión sobre "El Chapo" en Bolivia:
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