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El presidente Evo Morales relativizó la caída en la recaudación del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) como efecto del descenso en los precios del petróleo. En contraste, para los alcaldes el impacto es negativo y preocupante.

El presidente tocó este tema en su discurso ante el VII Congreso Nacional de la Federación de Asociaciones Municipales (FAM), que se inauguró en La Paz, donde la directiva saliente prestó su informe de gestión a la cabeza de Juan Carlos León.

En el evento, el mandatario llamó a los alcaldes a hacer uso de sus recursos económicos, priorizar las necesidades más urgentes y luchar contra la corrupción en los municipios.

Asimismo, de forma muy breve se refirió a los efectos por la baja en los precios del petróleo. Señaló que hasta el 31 de junio de este año, los gobiernos municipales y departamentales tienen en caja y bancos "más de 2.000 millones de dólares, es decir 15.000 millones de bolivianos", lo cual podría contener una reducción.

A febrero de 2015, la recaudación llegó a 2.759,5 millones de bolivianos por concepto del IDH, mientras que en similar periodo de 2014, el monto llegó a 3.028,8 millones de bolivianos.

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Preocupación en los alcaldes

El ministro de Economía y Finanzas, Luis Arce, afirmó el jueves que incluso con la premisa de que el barril de petróleo cueste 45 dólares en 2016, no afectará los ingresos que perciben actualmente los gobiernos subregionales.

Sin embargo, para los alcaldes este sí es un factor de preocupación sobre todo en cuanto a la programación de obras.

El alcalde cochabambino, José María Leyes, dijo a la agencia ANF que los ingresos por IDH se reducirán en un 44%, es decir, 116 millones de bolivianos que estaban destinados a seguridad ciudadana, educación y salud. "Estamos bastante preocupados", comentó.

El gobierno municipal de Sucre estima que el bache será del 30%, lo que le significa 100 millones de bolivianos menos en su presupuesto. "Este porcentaje va a afectar a las obras de inversión. Tendrá que existir ajustes a los presupuestos de IDH e inversión", declaró el alcalde Iván Arciénega.

El municipio de Tarija prevé que su presupuesto por el IDH bajará en 140 millones de bolivianos, lo que significa el 45%. "El impacto es muy grande", comentó el burgomaestre, Rodrigo Paz. Pidió al gobierno central dejar los gastos insustanciales. "Basta de gastar en temas insulsos, basta de canchitas", recomendó.

Al alcalde potosino Williams Cervantes (MAS) no le es indiferente la reducción de su presupuesto el que bajará en 50 millones de bolivianos el 2016. "Es una reducción significativa", comentó.

Los alcaldes sugirieron reactivar otras áreas como las productivas y turísticas, entre otras. Leyes planteó una mejor redistribución de los recursos económicos y Paz la necesidad de debatir un "Estado razonable", entre el destino de los recursos y la priorización de obras que sirvan a la población.

En este escenario, Morales pidió a los munícipes que trabajen en obras de impacto y de servicio a la ciudadanía.

"Si los proyectos medianos o grandes van a empezar de acá a dos años no sé para qué están trabajando, porque nuestros cargos no están garantizados, algunos pueden ser ratificados, por eso mi recomendación es que ejecuten proyectos grandes y de impacto tienen que empezar este año, máximo el próximo año para que el 2017 ó 2019 terminen"