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El llanto de una criatura que provenía del baño llamó la atención de María Bertha Lara Camacho (41), comerciante del mercado San Juan, en la Villa Primero de Mayo. Subió al excusado, en el segundo piso, y percibió que los gemidos salían del papelero, donde una bolsa negra cubría a una niña recién nacida aún unida por el cordón umbilical a la placenta.

María Bertha sacó a la criatura desnuda del depósito nauseabundo y la mostró a sus colegas comerciantes, quienes se indignaron hasta las lágrimas con la persona desconocida que la abandonó subrepticiamente.

Todo sucedió la tarde del sábado. Las mujeres llevaron a la bebé al Hospital Hernández Vera, donde pasó la noche en una incubadora bajo el cuidado de los médicos. La paciente entró con el nombre convencional de Esperanza Vera Villa.

La Defensoría de la Niñez tomó conocimiento del hecho y se hará cargo de la niña abandonada. María Bertha guarda la esperanza de adoptarla, incluso piensa que Dios se la puso en el camino, pues ella no ha podido tener hijos.

“Quisiera adoptarla, pero no sé cómo se hacen los trámites. Fuera lindo quedarme con la niña, así dejo de criar perritos”, manifestó entusiasmada la comerciante que ya estuvo preguntando por el precio de la leche para llevarle al hospital.

María Bertha tiene su tienda de abarrotes en el mercado. Es viuda y vive con su madre en la calle 5 de la zona central de la Villa Primero de Mayo.