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El centro de operaciones está a 250 km de la capital cruceña. Cargados de toneladas de ripio, los camiones de alto tonelaje surcan el cauce del río La Chancadora, a casi seis kilómetros de la carretera en la comunidad del mismo nombre.

Estamos en Entre Ríos, zona de Chapare, jurisdicción de Cochabamba. Este es el centro principal de la extracción de áridos y agregados y su mayor mercado es Santa Cruz.

El negocio es tan propicio que los ripieros de la capital cruceña se han sentido afectados y acusan a los ripieros de Chapare de invadir el mercado, amenazando sus fuentes de trabajo con una competencia desleal al vender el producto a precios mucho más bajos.

En el río hay gran movimiento de excavadoras en la extracción de áridos, de camiones en el transporte corto de ripio para echar a las grandes lavadoras y de camiones chata tolva cargando para salir en busca de compradores.

En el lugar también se ven las modernas palas cargadoras. Una especie de campamento provisto de una chancadora móvil de industria irlandesa, que había ingresado por Chile, trabaja sin cesar.

Dispone de su propio generador de energía eléctrica y, según expertos, el equipo tiene un precio de $us 300.000. Esta máquina tritura 150 toneladas de ripio por hora procesando un equivalente a 30 cubos. Al frente de este río está Villarzama, donde también se genera movimiento en la extracción de áridos para comercializarlo en Santa Cruz.

Para estos ripieros, atrás quedaron los viejos camiones de cuatro ruedas como los que todavía se usan en esta actividad en Santa Cruz. En su lugar, compraron camiones tolva de 10 ruedas que soportan mayor cantidad de material. Aunque los trabajadores son reacios a dar información, los ripieros de Santa Cruz aseguran que la carga completa de un camión la venden hasta en Bs 400, cuando debería costar entre Bs 600 y hasta 1.500, dependiendo del tipo de material extraído.
Por su parte, los ripieros de Chapare acusan a sus similares de Santa Cruz de amenazarlos y maltratar sus vehículos.

La sombra de la ilegalidad
La legalidad de esta actividad está en duda. Según el alcalde de Entre Ríos, Primo Domínguez, todas las empresas que extraen árido en esa zona operan de forma ilegal porque no tienen documentación. Por esa razón han sido notificadas para que cumplan con la ley.

El alcalde explicó que las empresas están en la obligación de solicitar permiso para extraer áridos y que el munícipe recientemente electo tendrá que encarar esa tarea de regularización. Según el alcalde, en la zona hay organizaciones sociales o pobladores que están por detrás de estas empresas.

Contrariamente, José García, del Comité Cívico de Entre Ríos, dijo que la explotación de áridos es legal porque pagan impuesto al municipio y que el material de construcción sale a Santa Cruz, Montero y Warnes.
El exsecretario de Medio Ambiente de la Gobernación de Santa Cruz, Manlio Roca, explicó que la Constitución Política da la potestad al Gobierno y a los municipios para otorgar las concesiones de la explotación de áridos, por lo que las empresas están obligadas a tener autorizaciones legales.

José Alvizuri, encargado de la chancadora móvil, explicó que sacan ripio de tres cuartos para hormigón armado y de uno y medio para el vaciado de losas y que todo es legal