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El intento de la comuna cruceña de aplicar el impuestazo ha puesto en evidencia la baja recaudación que viene teniendo la municipalidad en cuanto al cobro de tributo a la propiedad de bienes inmuebles, pues de acuerdo con los datos del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, hasta los primeros días de julio la Alcaldía cruceña solo había recaudado el 11,9% de su meta programada inicialmente.

Por el contrario, las recaudaciones por tasas de alumbrado público y de aseo urbano, que se cobran a través de la factura de la CRE, están por encima del 50%. Ese mismo porcentaje alcanza la recaudación mediante el cobro del impuesto a la transferencia de inmuebles y de vehículos, que el ciudadano está obligado a pagar (3%) cuando compra un bien y lo registra a su nombre.

Para el ministro de Autonomías, Hugo Siles, los datos que maneja el Ministerio de Economía sobre las finanzas de la comuna cruceña muestran que el gobierno municipal cruceño ha sido poco eficiente en recaudar sus recursos propios.

Remarca que las transferencias del nivel central hasta ahora alcanzan porcentajes superiores del 50%, lo que implica que es más eficiente en transferir que el gobierno municipal en recaudar sus recursos propios.

Ve falta de capacidad
Similar opinión tiene el municipalista José Luis Santistevan, para quien estas cifras muestran que el gobierno municipal no está demostrando capacidad administrativa para recaudar con éxito los impuestos que dependen de una buena administración y toma de decisiones.

Santistevan considera que el intento fallido del impuestazo confirma que el gobierno municipal enfrenta una crisis profunda, reflejada en una falta de gobernabilidad e inestabilidad política e institucional, que a su vez se traduce en falta de transparencia y eficiencia en la gestión municipal.

“Hay una crisis interna en la agrupación de Percy Fernández, es una crisis de poder y es parecida a la del Gobierno, donde hay luchas internas de los movimientos sociales. En el gobierno municipal parece que cada uno tiene su parcela política y económica. Esto es una muestra de la ineficiencia; tienen que ser mucho más ingeniosos para captar recursos; si no fuera por los recursos nacionales, el municipio se ahoga”, añade.

El impuestazo
Para los analistas, el intento del impuestazo que acabó con la renuncia del secretario de Recaudaciones, Fernando Mustafá, destapó una crisis interna en la Alcaldía.

Para cortar la ola de críticas, Mustafá terminó asumiendo toda la responsabilidad, siendo que documentos demostraron que el proyecto de ley de zonificación tributaria salió del ejecutivo municipal, a la cabeza del alcalde Percy Fernández, y el Concejo Municipal, presidido entonces por Desirée Bravo, lo aprobó a través de dispensación de trámite y voto de urgencia.

Sobre el tema, el exalcalde Roberto Fernández y el exconcejal Óscar Vargas señalan que esto desnuda una mala planificación interna en la comuna y dudan de que tanto Percy como Bravo hubieran desconocido que la zonificación implicaba incrementar los impuestos.

Vargas y Roberto ven con buenos ojos que se quiera aumentar el universo de contribuyentes, pero indican que para ello es necesario aplicar medidas más creativas. El exalcalde cree que la Alcaldía puede resolver su problema económico mediante una reingeniería de los gastos, es decir, revisando la estructura de personal.

“Es un municipio fuerte”
El martes, durante la sesión del Concejo en el distrito uno, la presidenta del órgano deliberante, Angélica Sosa, negó que el municipio haya intentado implementar un impuestazo debido a la falta de recursos en sus arcas.

“El gobierno municipal es fuerte, es sólido, va a aguantar esta y otras crisis más; tiene mucha capacidad de endeudamiento, es el único municipio que ha ejecutado 10.000 obras y va por mucho más”, dijo.
Sosa planteó que se desconcentre el cobro de impuestos municipales para que el vecino pueda pagar en las subalcaldías. “Es una forma creativa de poder avanzar”, apuntó.

Hay preocupación
A la falta de recursos propios se suma la disminución de los fondos inyectados por el Estado, producto del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) y de la Coparticipación Tributaria, lo que hace prever que este año no se licitarán obras de magnitud. Los Bs 150 millones adicionales que captaba la Alcaldía cruceña de parte del Gobierno, producto de la bonanza del precio del petróleo, y que permitió, entre otras obras, la construcción de la av. G-77, ya no serán parte del presupuesto.

Freddy Arauco, secretario de Obras Públicas, adelantó que ya se siente la crisis. “Queremos que el Gobierno nos colabore abriendo las puertas de los bancos para que nos permitan obtener recursos mientras se consigue créditos para avanzar un poco más”.

Según Arauco, la falta de recursos obligará a que se prioricen las obras y se disminuya la cantidad de kilómetros a pavimentar en los distritos