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Cara angelical, inocencia de niña... pero los 19 años de Sofía Peña Cabrera se esfuman cuando aparece la modelo. Recientemente desfiló en la pasarela del Show de las Magníficas Ferial y nadie pudo quitarle el ojo, porque además de mostrar su belleza apareció con un cambio de imagen.

Con 15 años ingresó al staff de las Magnífcas y tuvo su primera sesión de fotos con Pablo Manzoni. “Mi mamá me llevó a conocerlo y ese mismo día me ofreció firmar un contrato”, recuerda.

El camino que se abrió desde ese día fue imparable. Ha desfilado en ocho Bolivia Moda y en ocho shows de las magníficas, además hizo catálogos para diseñadores de modas.

Sobre ella

La menor de la familia Peña-Cabrera creció bajo los valores de la religión cristiana. “Ser cristiana no me obliga a dejar de hacer cosas en mi ámbito laboral; las pasarelas”, explicó la joven que asiste todos los domingos junto con sus padres a la iglesia El Buen Pastor.

Contó que con el tiempo aprendió a hacer frente a las críticas por su carrera y su forma de vestir.

“Soy hija de Dios antes de ser modelo y mi relación es entre él y yo”, responde a quienes la critican.

Además, dice que “tiene que ver mucho el carácter de la persona con el cómo uno encara el modelaje”.

Gabriela estudia Comunicación Social en la NUR. Su padre, Pablo Peña, ex árbitro boliviano, le inculcó el amor por el deporte y desde sus nueve años practica voleibol. Actualmente conforma la selección de la NUR, con la que ganó campeonatos.

Otro de sus talentos es la cocina. El cambio de imagen que tuvo en el último desfile fue producto de la alimentación fitness, que ella misma se elaboró. “En mayo pesaba 45 kilos y ahora 54, crie masa muscular y ahora me veo y me siento mejor”, concluyó la joven, que aspira a ser top model de su agencia.