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El ministro de Gobierno, Hugo Moldiz, propuso un modelo regional de lucha contra el narcotráfico que permitirá el intercambio de información y que no se verá perjudicado si algunos países coordinan con la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés). Esta iniciativa surge a raíz del incremento del tráfico de cocaína proveniente de Perú, país donde se determinó establecer zona de exclusión aérea a la frontera amazónica que comparte con Bolivia.

El ministro Moldiz mencionó la ubicación geopolítica de Bolivia como uno de los aspectos que beneficia al narcotráfico, porque se convierte en un país tránsito de drogas. Además, afirmó que los logros alcanzados en la lucha contra el tráfico ilegal se empañan por el ingreso de estupefacientes provenientes de Perú.

“Se formulará un modelo regional de lucha antidroga con otros países, no nos meteremos con los vecinos si deciden trabajar o no con la DEA, esa es su decisión, nosotros seguiremos trabajando sin la DEA y haremos intercambio de información, incluso con Estados Unidos”, detalló Moldiz.

Trabajo especial con Perú
El viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres, remarcó que existen convenios firmados con todos los países que limitan con Bolivia, pero reconoció que el trabajo con Perú es el más activo últimamente por el puente aéreo y el paso de embarcaciones de narcotraficantes por el lago Titicaca.

“Ahora la tarea es vigilar el lago (Titicaca), tenemos que adquirir radares y destacar más efectivos policiales y militares en la defensa del territorio boliviano. El puente aéreo prácticamente se disolvió por el control en tarea conjunta con Perú”, dijo Cáceres.

Desde la Dirección Antidrogas de la Policía de Perú (Dirandro) se informó de que en el mes de marzo se ejecutará una reunión bilateral para asumir medidas contra el narcotráfico.

En Lima, el presidente de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas de Perú, Alberto Otárola, afirmó que se definirá una zona de exclusión aérea entre la selva peruana y la frontera con Bolivia. Con la medida, los vuelos civiles deberán pedir permiso para navegar. “Esta es una decisión del Gobierno peruano y que está en plena implementación”, manifestó.

Perú determinó que el 95% de los narcovuelos que salen de suelo peruano llegan a Bolivia. Además, el 85% de las narcoavionetas que se detectaron en el vecino país tienen matrícula boliviana y la mayoría tiene como procedencia Santa Cruz.
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