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Ruth Condori (26) cocinaba para sus hijos y su esposo con dedicación. Lo hacía casi a diario, pero no quería comer los alimentos que ella misma cocinaba. Se descuidó —a pesar de que poco antes estaba en situación de embarazo— al extremo de morir. Con ella se llevó al cielo a su bebé de nueve días. La familia no sabe explicar lo que pasó y se arrepiente por no obligarla a asistir a controles de salud. La Policía descarta que Ruth hubiera fallecido por desnutrición severa. 


Isaac prefiere no hablar. Es el esposo. La familia lo acompaña en la casa donde vivía con su pareja, que murió por “negligencia personal”, como explica la Policía del municipio de Copacabana, en La Paz. El viernes, después de una misa por su cónyuge, Isaac reunió a los allegados en su hogar, ubicado en el ingreso al poblado turístico.

Pesar familiar
El marido es chapista, de los pocos en Copacabana que maquilla automóviles. Su vivienda es de dos pisos. Parado en una terraza, se niega educadamente a hablar de Ruth. Pide que respeten su dolor. Lo mismo exigen los hermanos de ella, que comparten un plato de comida.


María Mamani es una de las vecinas. No se explica cómo Ruth descuidó su vida. La recuerda educada y tímida, pero sobre todo dedicada a sus hijos y a su esposo. “Cocinaba casi todos los días para sus hijos, pero ella no quería comer eso. No sabemos por qué”, relata la mujer.
Grover Tiliri también conoció  a Ruth. Relata que en el tiempo del embarazo se descuidó en su alimentación a pesar de los consejos de su esposo. “Isaac le pedía ir al hospital para que se haga ver, pero ella no quería. Se dejó llevar a pesar de que Isaac intentó ayudarla”, comenta. 
Isaac sufre de discapacidad, pero aún así trabaja para solventar a su familia, ahora con dos pequeños: uno de ocho y otros de seis años. 


Hace cuatro días, la mujer y su criatura fueron encontrados muertos y el informe de la Fiscalía detalló que el hecho se produjo por un cuadro de desnutrición severa. Ruth dio a luz en su vivienda, en magras condiciones y sin la atención médica necesaria. Permaneció postrada en ese espacio, sobre un colchón de paja y cubierta por frazadas sucias.

 
Versión policial
La sargento Beatriz Guachalla, que es parte de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de Copacabana, relata que Ruth no presentaba ningún síntoma de desnutrición. Lo mismo revela el informe forense, que establece que la mujer de 26 años murió por asfixia broncoaspiración. Además, el documento revela que la joven tenía una fuerte enfermedad en los pulmones por el oficio del esposo, que utiliza químicos para maquillar los vehículos. 
“Ella perdió mucha sangre al momento de dar a luz. Su vientre seguía igual y sus pulmones estaban infectados. Ella estaba débil y se negaba a la asistencia familiar, según los familiares. Por eso no fue a ningún control prenatal, a pesar del pedido del esposo. No hubo desnutrición severa”, detalló Guachalla. 


La Felcc de Copacabana informó que la familia tenía condiciones de vida al tener un oficio estable, pero se evidenció que vivían de manera humilde.