Santa Cruz

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Cruceños piden el fin del maltrato a los caballos

Una gran cantidad de personas llegaron hasta la plaza 24 de Septiembre este martes para pedir una ley que regule la circulación de carruajes

El Deber Hace 3/24/2015 6:40:30 PM

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Alrededor de 200 personas, en su mayoría jóvenes, marcharon la noche de este martes por calles del centro de la ciudad de Santa Cruz pidiendo una Ley de regulación al tránsito de carrozas y que se termine el maltrato a los caballos.

La marcha, que inició pasadas las 20:00 horas, reunió a una gran cantidad de personas que, con carteles, disfraces y algunos acompañados de sus mascotas, exigieron terminar con el maltrato a los animales.

La concentración fue en la plaza del Estudiante, luego la marcha recorrió la calle Libertad hasta llegar a la plaza 24 de Septiembre, asentándose en las puertas de la Catedral.

En la concentración se encontraba también el director de la Sociedad Protectora de Animales y el Medio Ambiente (Soprama), Roberto Sandro Fernández, quien en los últimos días estuvo pidiendo el apoyo de la gente para esta marcha.

En Santa Cruz, circulan unos 7.000 carretones tirados por caballos y, cada día, aumenta el uso de estos animales que generalmente son conducidos por jóvenes que ofrecen sus servicios para llevar todo tipo de materiales.

La Asociación Protectora de Animales y Medio Ambiente (Soprama) entregó a la presidenta del Concejo Municipal de Santa Cruz, Angélica Zapata, una solicitud de ordenanza municipal que regularice los servicios de carretones jalados con caballos.

El pasado fin de semana, dos casos de maltrato a los equinos se hicieron virales en las redes sociales, lo que despertó el interés en la agilización de la aprobación de esta Ley municipal.

El día viernes, una yegua se desplomó en plena vía pública por el exceso de carga que llevaba y el intenso calor. El animal se encontraba en un periodo de gestación de cinco meses.

Un caso similar se vio el día sábado, cuando dos caballos, que jalaban una carroza, cayeron a un canal de drenaje, aparentemente por una mala maniobra que realizó uno de sus dueños que se encontraba en estado de ebriedad.