Escucha esta nota aquí

Tenía 28 años cuando llegó por primera vez a Santa Cruz, junto a una delegación deportiva, proveniente de un centro minero en La Paz. Al ver que la región oriental tenía potencial económico, decidió quedarse e hizo venir a su esposa y a sus tres hijos pequeños. Comenzó vendiendo picolés en las calles hasta encontrar un mejor trabajo, así fue el inicio de la nueva vida de Daniel Poma Rinaldo, que nació en Oruro el 13 de octubre de 1934.
Poma salió de su tierra natal para prestar su servicio militar en Llallagua, en el norte de Potosí, donde aprendió enfermería, profesión que la perfeccionó en el hospital Santa Clara del centro minero Colquiri, en una provincia paceña, y luego en el hospital Luis Uría de la Oliva, en la ciudad de La Paz.
Con esa experiencia se animó a instalar una enfermería en la zona de La Ramada, que en los años 60 era el matadero municipal, a la que llamó Copacabana y que subsistió durante 35 años hasta que se mudó al mercado Abasto.

Dirigencia gremial
Al tener una vasta experiencia sindical en los centros mineros donde trabajó, Poma se interesó por los problemas que tenían los vendedores ambulantes que desde 1975 se habían asentado en el área verde del tercer anillo interno que correspondía al barrio Santa Rosa, donde su mujer tenía un espacio, los que eran objeto de algunos cobros irregulares.
Fue nombrado asesor de los comerciantes en 1982 y durante tres años trajinó al Plan Regulador, con la anuencia de la dirigencia vecinal de Santa Rosa, para iniciar los trámites de uso de suelo del espacio, hasta que en 1985 lo logró para que sea un mercado.
“La junta vecinal de Alto San Pedro se oponía a que haya un mercado en la zona, pero cuando vio que logramos el cambio de uso de suelo, nos exigían que le pongamos su nombre, a lo que no accedí”, dijo Poma, que desde ese momento ayudó a que se vaya construyendo la infraestructura, previa entronización de la imagen de la patrona del barrio, Santa Rosa de Lima.
Al pasar el tiempo y al dejar la dirigencia ninguno de los mercaderes se acordó de él. Ahora sigue practicando la enfermería en su barrio, Alto Olivo