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31/03/2015

Con mucha fuerza y con palabras directas, así es la lírica de la rapera mexicana Mare Advertencia Lírika, que se presentó en La Paz y Santa Cruz gracias al colectivo feminista Mujeres Creando, que presentó un nuevo número de su revista Mujer Pública

¿Cómo te iniciaste en el hip hop? Leí que cuando estabas en la escuela te gustaba la poesía y una maestra te dijo que no tenías aptitudes para ella y la dejaste, luego la retomaste a partir del hip hop

¿Es así?
Eso es parte de la historia, sí, me acerqué por la poesía, particularmente la poesía de protesta, ya que el contexto en Oaxaca es muy especial, y la formación que te da el movimiento magisterial en México hace que me acercara más hacia otro tipo de poesía. Lamentablemente, como lo dices, por esta maestra me alejé totalmente de la poesía, y la retomé a través del grafiti, porque en Oaxaca por la cuestión migratoria y por la escuela gráfica que tiene, el grafiti tuvo mucha cabida dentro de la cultura y fue aceptada fuertemente, entonces, empezó a crecer la escena del grafiti y con eso empezó a llegar también la música rap y así fue mi acercamiento hacia esta disciplina.

- ¿Qué tan importante es para vos pertenecer a la cultura zapoteca? ¿Cómo influye en tu trabajo y cómo tratás de mantener las tradiciones de esa cultura en tu obra?
En este caso de orden de ideas fue primero el hip hop antes que reivindicarme zapoteca. Lamentablemente, así como existe una diversidad muy fuerte, culturalmente hablando, en Oaxaca, también eso mismo hace un gran mestizaje. Cuando llegué con mi familia a la ciudad pensé que pertenecía a otra cosa, que era mestiza.


En ese sentido, durante toda mi infancia me reivindicaba mestiza, porque no sabía ni reconocer quién era yo. A partir de encontrarme como rapera, a partir de descubrirme dentro de la cultura hip hop, primeramente fue que pude encontrar mi raíz, y fue entonces que pude reivindicarme zapoteca, y hasta el día de hoy se ha vuelto una bandera importante.

- Cómo fue para vos, como mujer, ingresar en un género como el hip hop, que siempre ha sido predominantemente masculino y que contiene cierta violencia. Además que de por sí en Latinoamérica ya existe una cultura machista.
Sí,es cierto que hay muchos exponentes dentro del rap que tienen una carga de violencia en el contenido de sus letras, pero, lamentablemente, eso existe en todas las disciplinas del arte. Igual hubiera sido de difícil entrar a cualquier otro género, incluso, creo que otros son mucho más sexistas, como el pop, que sí te exige una estética específica para triunfar ahí.

Creo que por lo menos el rap tenía la posibilidad de abrir un espacio a partir de su historia particular, porque si bien es cierto que la industria musical del rap se ha cargado de mensajes sexistas, racistas, clasistas, también es cierto que el inicio de la cultura del hip hop y el rap particularmente reivindicaba un poder de la gente, y eso era también en un contexto donde la segregación racial, donde la discriminación hacia los migrantes era muy fuerte.

La historia que ha tenido el hip hop como cultura ha sido reivindicativa de ese poder de la palabra, de ese poder de reconstruirse y de reconocerse en ese contexto donde no te quieren, donde eres el personaje incómodo.

- Desde tu música también abogás por el activismo feminista, partiendo de eso ¿qué cambios has visto hacia la mujer en estos últimos años en Latinoamérica?
Yo me puedo reivindicar feminista a partir de darme cuenta de lo mal que estamos en esta sociedad machista, sexista, heteropatriarcal. Por lo menos yo, cuando me inicié en el rap, sentía esta cuestión como más igualitaria, sentía que había una posibilidad de por lo menos desarrollarse en esta parte del arte más segregado, más marginado, que me daba una posibilidad de crecer como mujer, como persona en general dentro de la sociedad.

Lamentablemente, las luchas que hemos ganado las mujeres, los avances que hemos tenido en derechos humanos, en nuestros derechos civiles, han sido canjeados por otros que se nos han ido cortando.

Es decir, nos dan una libertad pero nos cortan otra, y en ese sentido, a pesar de que nosotras tenemos la oportunidad ahora de estudiar, de desarrollarnos laboralmente, de funcionar de otra manera, de tener otras posibilidades, en otras cuestiones hemos sido más controladas