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La ausencia del presidente Evo Morales en los festejos del 30º aniversario de El Alto molestó a los dirigentes vecinales y sectoriales. El jueves no asistió a los actos previos y ayer tampoco apareció en la fiesta central. El vicepresidente Álvaro García Linera disculpó a la primera autoridad y dijo que un resfrío y una recaída lo postró en cama; sin embargo, media hora más tarde Morales apareció en la ciudad de Santa Cruz en un acto de la Policía.

El hecho fue calificado como una “mentira” del Gobierno sobre la salud del presidente por los dirigentes Óscar Ávila, de la Fejuve alteña, e Ismael Vargas, de la Federación de Padres de Familia (Fedepaf). El primero dijo que el lunes convocarán a una asamblea para emitir un pronunciamiento sobre el asunto.

“Creo que nos han mentido desde el Gobierno, nos dicen que el presidente está enfermo y aparece entregando equipo en Santa Cruz, no puede ser, ese material debía ser para la ciudad de El Alto, que sufre por la inseguridad, estamos molestos”, dijo, Ávila, después de desfilar con sus compañeros.

El expresidente de la COR de El Alto, Roberto de la Cruz, calificó la actitud de Morales como la de “un padrastro, porque es el único que maltrata”, y dijo que existe molestia entre los dirigentes alteños.
No obstante, el máximo dirigente de la COR alteña, Remigio Condori, afirmó que cuando festeja El Alto, lo hace con sus autoridades y que los dos primeros mandatarios son invitados de honor y, por lo tanto, pueden estar presentes o ausentes de los actos.

El candidato a Alcalde de El Alto por el MAS, Édgar Patana, admitió que hubo una desinteligencia en la ausencia del presidente y dijo que la siguiente semana ‘seguramente’ las autoridades de Gobierno tendrán las explicaciones sobre la salud del presidente y su presencia en la ciudad de Santa Cruz.

El vicepresidente del Estado evitó hacer declaraciones cuando abandonó el palco oficial del desfile alteño. Pero en horas de la tarde, en un acto en la localidad de Cotagaita, insistió en que Evo Morales estaba enfermo y se recuperaba, en alusión a la presencia del mandatario en Santa Cruz.
Según García Linera el mandatario se resfrió, pero después de un breve reposo y un nuevo viaje volvió a recaer, lo que llevó a una estricta vigilancia médica durante las últimas 24 horas