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China tiene más de 1.350 millones de habitantes, lo que representa el 16% de la población mundial. Esa cifra convierte al país asiático en el más poblado del mundo y debe enfrentar el desafío de adaptar su espacio para esa cantidad de gente.

Las dos ciudades principales, Pekín y Shanghái  superan los 10 millones de habitantes, es decir que, en cada una de ellas, vive el mismo número de personas que en todo Bolivia.

Frente a este panorama, el Gobierno chino prevé crear una megaurbe de 130 millones de personas, lo que representa 13 veces la población boliviana total.

A su vez, la ciudad, de 212.379 kilómetros cuadrados, tendrá un tamaño equivalente a casi todo el departamento de Beni, al unir las ciudades de Pekín (que será el epicentro), Tianjing y la provincia de Hebei.

Esta nueva megalópolis se llamará Jing-Jin-Ji. El nombre deriva de las ciudades que serán fusionadas: Beijing (Pekín en chino), Tianjin y Ji, el nombre tradicional de Hebei.

Impulsado por el presidente Xi Jinping, este plan a largo plazo busca también crear una gran zona de desarrollo económico.

Además de las tres ciudades principales, se cohesionarán a la gran urbe otras 7 ciudades de menor población, cada una de las cuales supera los 4 millones de habitantes; una cifra mínima cuando a China se refiere.