A 24 horas de los hechos de violencia registrados en la toma de la Gobernación, la Policía Nacional garantizó la seguridad de los protestantes y gente ajena al conflicto que acude al edificio a realizar trámites.

Ayer dos hechos violentos empeñaron la jornada, primero la agresión de una mujer con sus hijos en brazos y el enfrentamiento entre supuestos activistas con campesinos, funcionarios y autoridades de cerca de 11 municipios que mantienen tomado desde el edificio departamental.

El detonante fue el colocado de candados y cadenas que hicieron los campesinos a la infraestructura, dejando atrapadas a más de 700 personas.

En ambos hechos de violencia la presencia policial fue nula. De hecho cuando la mujer fue agredida ningún agente del orden salió en su defensa.

En la tarde la poca presencia derivó en el enfrentamiento entre campesinos y el supuesto grupo de activistas.