Opinión

Eficiencia del Sedes cruceño

El Deber Hace 12/17/2017 10:00:00 AM

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Con respecto al Servicio Departamental de Salud (Sedes) solo tengo palabras de elogio. Y ellas van hacia su director el doctor Joaquín Monasterio Pinckert como para todos y cada uno de los eximios profesionales, funcionarios y empleados con los que cuenta esa importante repartición que resguarda la salud de los habitantes del departamento de Santa Cruz.


Por  habernos acostumbrado tanto a tener cerca nuestro la presencia del Sedes, no siempre valoramos su permanente estado de alerta frente a cualquier problema de salud que nos afecte colectivamente. Ya sea que se trate de ‘chikunguña’ o de probables epidemias surgidas al calor de x circunstancias -como  ha sido el reciente caso del peligro de la rabia canina por el exceso de canes vagabundos-, el Sedes ha estado y está siempre alerta.


Cuando se hacen campañas, los del Sedes circulan por toda la capital oriental y provincias. No solo se instalan en ciertos lugares ofreciendo sus servicios a los vecinos del lugar; también acuden si se los llama por teléfono y lo hacen con la mejor de las sonrisas, siempre munidos de los elementos necesarios para cumplir su labor. Puedo afirmar que es así por experiencia propia. Una simple llamada al Sedes, una vez hechas las verificaciones del caso, origina que en poco tiempo aparezca una cuadrilla con alegría, buen humor y  eficacia, lista para hacer  su trabajo, sea vacunar perros y  gatos  o el realizar alguna otra tarea de prevención. 


Conviene reiterar que solo en Santa Cruz de la Sierra la población de canes en zonas de riesgo supera los 300.000. Sobre esa base cuantitativa se realizó en noviembre una gran movilización, que involucró a más de 7.000 funcionarios. Fue un trabajo  conjunto  del Ministerio de Salud, Gobernación y  municipio. De esa manera coordinada se vacunaron cientos de miles de mascotas. Para ello se habilitaron puntos fijos de vacunación en centros de salud, plazas y unidades educativas de las barriadas donde se presentaron más casos de rabia. Por otro lado, la inmunización de los canes se la realizó casa por casa, siempre de la mano de gente amable y capacitada. Se llegó a disponer de 1.500 brigadas, integradas por cerca de 3.000 personas y se recorrieron 12.655 manzanas, equivalentes a 334.105 domicilios. Fue sin duda un gran  logro. Siga así amigo Joaquín, la gente valora su labor y agradece  muchísimo los servicios que presta el Sedes bajo su digna dirección.