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La premio Nobel de la Paz 1992, Rigoberta Menchú, negó trabajar para la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), que en semanas pasadas la criticó por asumir una postura a favor de la Demanda Marítima de Bolivia.

"No trabajo para la Unesco", dijo escuetamente al abandonar la sede de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, consultada por medios chilenos que realizan la cobertura del inicio de los alegatos sobre la competencia de esa instancia. 

Según Unesco, la premio Nobel de la Paz tiene el cargo de “Embajadora de Buena Voluntad”, asumir una postura neutral en asuntos que involucran a estados miembros. "Es recomendable mantener un perfil neutral en casos que involucren a los Estados Miembros de nuestra Organización", señala la misiva de llamada de atención. 

En varias oportunidades, Menchú arribó a territorio nacional para reunirse con el presidente Evo Morales y otras autoridades, incluso recibió un libro del Mar. "Bolivia no solo tiene derecho al mar, sino que es parte de la necesidad de desarrollo de los pueblos", afirmó en una de sus visitas.