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Saludado como un héroe por intentarlo todo para evitar estrellarse en barrios habitados, el piloto del avión de TransAsia víctima de un accidente en Taipéi fue descubierto muerto en la cabina, agarrado con ambas manos a la palanca de mando, indicó este viernes la prensa local.

El avión ATR 72-600 se hundió el miércoles en las aguas heladas de un río poco después de despegar del aeropuerto Songshan de Taipéi, con 53 pasajeros y cinco miembros de la tripulación a bordo, 31 de ellos chinos.

El vuelo GE235 tenía como destino Kinmen, islita costera situada cerca del continente chino pero controlado por Taiwán.

Unas imágenes espectaculares de videoaficionado mostraron el ATR 72-600 turbopropulsado perdiendo altura e inclinado, que choca con la autopista con el ala y se hunde en el río. Además del piloto, Liao Chien-tsung, de 41 años, murieron 34 personas. Quince sobrevivieron y los equipos de rescate intentaban recuperar este viernes los ocho cuerpos que faltaban.

El cuerpo de Liao estaba en la cabina, con las dos manos aferradas a la palanca de dirección del avión y ambas piernas fracturadas, según el diario taiwanés China Times.

"Se esforzó por mantener la palanca hasta el último momento, antes de que el avión se hundiera en el río, para intentar controlar la dirección y limitar los daños", afirma el diario citando fuentes cercanas a la investigación.

Fallaron los motores

El análisis de las dos cajas negras del avión de TransAsia siniestrado ha mostrado fallos en los dos motores y varias alertas automáticas de pérdida del empuje mínimo para sustentarse en vuelo, se anunció hoy.

"Se produjo un fallo en los dos motores, una llamada de la tripulación, un ruido externo y luego se interrumpió la comunicación", dijo este viernes en rueda de prensa el director ejecutivo del Consejo de Seguridad de Vuelo, Wang Xingzhong, al ofrecer los resultados preliminares del examen de las dos cajas.

Este ha sido el segundo accidente que sufre la aerolínea en poco más de seis meses.

El 23 de julio pasado un aparato de la TransAsia se estrelló con 54 pasajeros y cuatro miembros de la tripulación a bordo en una isla del archipiélago turístico de Penghu, frente a la costa occidental de Taiwán. Sólo diez personas sobrevivieron.

Según la prensa local, la investigación se centraría en presuntas infracciones de la reglamentación sobre la calificación motivadas por una penuria de pilotos.

"TransAsia tuvo que reclutar pilotos menos experimentados después de que 20 pilotos suyos se marcharan a compañías más recientes", afirma el diario Apple Daily.