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Jorge Ávila, gerente general de la Cámara Forestal de Bolivia, ha denunciado que la industria forestal boliviana se encuentra en crisis. Para respaldar sus declaraciones, explicó que en 2007 el sector exportaba 130 millones de dólares, monto que se ha reducido a 65 millones.

El dirigente del sector forestal dijo que las causas de la crisis pasan por un exceso control burocrático, seguido por problemas con la provisión oportuna de diésel en las regiones productivas, la falta de financiamiento para el sector forestal y las malas condiciones de la infraestructura caminera.

El sector forestal de Bolivia sostuvo una reunión con el vicepresidente Álvaro García Linera, este miércoles 17 de diciembre, en la que le explicaron sobre el origen de la crisis en la que se encuentran y las posibles soluciones que permitirán revertir la situación.

“Nos entregan un límite de 20.000 litros de diesel por mes, este elemento impide generar mayores volúmenes de producción, hemos pedido que revisen este punto. También les sugerimos generar medidas arancelarias que permitan frenar las importaciones y proteger la mano de obra nacional”, explicó Ávila.

Importaciones golpean al sector

La Cámara Forestal de Bolivia demostró que a junio de 2014 las importaciones de productos forestales fueron mayores a las exportaciones, provocando que la balanza comercial negativa sea mayor a los 70.000 dólares.

“El incremento de las importaciones ha provocado el cierre de 5.000 pequeñas empresas. En 1997 había más 16.000 unidades productivas, 89 empresas madereras y generaban 90.000 empleos directos; en estos momentos no hay ni 22 empresas y de 6 millones de hectáreas que habían bajo derecho de concesión forestal hoy no hay más que 2 millones, que fueron ocupadas por actividades agropecuarias y asentamientos espontáneos”, añadió.

El Gobierno recogió las preocupaciones del sector forestal y se comprometió a volver a reunirse con ellos a mediados de enero de 2015.