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Mientras todos esperan por el partido entre Boca y Palmeiras por la Copa Libertadores, el plantel del club argentino se encuentra alejado del ruido y la bulla que se genera en el centro de Buenos Aires, encerrados en el hotel Madero, el búnker elegido por el cuerpo técnico Guillermo Barros Schelotto para la concentración de cara al duelo por la primera semifinal.

Allí los futbolistas se relajan y comparten de diferentes actividades, mientras esperan la hora de subirse al bus que los lleve a la mítica Bombonera para enfrentarse a los brasileños.

No hay un fuerte control de seguridad como se esperaba, pero sí ya están listas las vallas de para armarlas al momento de que el plantel salga para el estadio. La jornada estuvo marcada por la visita de amigos y familiares a los jugadores, mientras la prensa esperaba en las afueras.

La zona tranquila de Puerto Madero, un barrio residencial de Buenos Aires, es también el lugar donde vivirá el boliviano Carlos Lampe, en su estadía en Argentina.