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La historia de vida de Zvonko Matkovic Ribera, hijo del empresario, líder cívico y exprefecto del departamento Zvonko Matkovic Fleig y de la empresaria Carmiña Ribera, tendrá un nuevo cambio de timón dentro de poco.   

“Lo que menos importa es el tiempo que demorará la orden de salida, lo que importa es la certeza de que podré dejar este encierro”, afirmó Matkovic desde su habitación en el pabellón 1 del penal de Palmasola, en el área conocida como régimen abierto.  

El joven, que es el segundo vicepresidente del Comité pro Santa Cruz y que sabe que se ha convertido en un referente político por la lucha que encaró desde su encierro, aún recuerda su llegada al aeropuerto Viru Viru el miércoles por la noche, cuando los abrazos de su hijo Milán y de su mamá le llenaron el alma. 

“Estaré libre dentro de mi casa y ya no comprimiré el tiempo que pueda pasar con mi hijo”, señala Matkovic y mientras mira la foto de su primogénito menciona: “Sé que él (por su hijo Milán) la ha pasado muy duro, la pasó muy mal todo este tiempo”.

El pequeño, que ya está acostumbrado a las cámaras de televisión que rodean casi siempre a su papá y que le envió una carta al papa Francisco pidiendo por su libertad, le contó a Zvonko que sus compañeros de colegio lo felicitaron al saber que la justicia favoreció a su progenitor con su salida del penal.

“Miraré diferente los días cuando esté en mi casa. Estando preso a veces se pierde el sentido del paso del tiempo”, reflexiona Matkovic antes de hablar de política y de su juicio.

Final inevitable 

Si bien Zvonko seguirá luchando para que el juicio sea anulado, ya que recuerda que hay dos condenados por las extorsiones que sufrió su familia para dejarlo fuera del caso, también es consciente de que los juzgadores no lo dejaron salir de la cárcel en 21 oportunidades.

“Necesitan condenarme, tienen que encontrarme culpable para justificarse”, agrega. 
Sin embargo, el líder cívico asegura que no dejará de gritar, desde donde se encuentre, lo que pasó con el caso en el que es juzgado, “porque los cruceños no se tienen que olvidar de lo que es capaz este Gobierno con tal de mantenerse en el poder”.

Para Zvonko, hablar de política es una situación normal, ya que recuerda que engrampaba banderas cuando su padre ‘nadaba’ en las aguas políticas, pero afirma que pese a haber recibido ofertas para ser candidato, las rechazó porque considera que aún no es el momento.  
“Es necesario capitalizar políticamente las victorias que el movimiento ciudadano del país logró en este último tiempo. La gente se cansó y yo voy a colaborar a este movimiento desde donde me toque estar”, apuntó y no descartó, más adelante, buscar ser autoridad local.