Las autoridades británicas investigan el caso de un hombre que apareció muerto en el tejado de un comercio en Richmond, al oeste de Londres, tras haber caído supuestamente de un avión procedente de Sudáfrica, informó hoy la Policía.

El avión, de la aerolínea British Airways (BA), procedía de Johannesburgo y se disponía a aterrizar en el aeropuerto londinense de Heathrow, tras un trayecto de 13.000 kilómetros.

Las autoridades creen que el hombre, hallado muerto este miércoles y que aún no ha sido identificado, viajaba escondido en el tren de aterrizaje de la aeronave.

La Policía calificó la muerte de "inexplicable", y aseguró que la investigación trata de determinar la identidad del fallecido.

Sobrevive a un vuelo en el tren de aterrizaje

Otro varón, de entre 25 y 30 años, fue encontrado inconsciente en el citado aeropuerto y está hospitalizado en estado grave, según informaron las mismas fuentes. 

La policía dio detalles este viernes del estado del viajero clandestino que sobrevivió y dijo que está tratando de averiguar si el cadáver de un hombre hallado el jueves en el tejado de una tienda de Londres era también pasajero en el mismo vuelo.

Se cree que el hombre hallado vivo tiene 24 años, según el comunicado de la policía, que confirma que fue encontrado en el tren de aterrizaje, poco protegido de los 60 grados bajo cero del exterior del avión durante el vuelo.

"Su condición es descrita como grave", afirma el comunicado.
Un portavoz de la policía dijo que la posibilidad de que los dos viajaran en el mismo aparato "es una de las líneas de investigación".


Otros casos


No es el primer caso de personas que mueren tratando de hacer un viaje escondidos en los trenes de aterrizaje del avión.

En 2012, un hombre de Mozambique cayó en una calle del barrio londinense de Richmond, cerca de Heathrow, desde un avión que llegaba de Angola.

La investigación llegó a la conclusión de que el hombre sobrevivió a las bajas temperaturas gran parte del vuelo pero que al caer del avión estaba prácticamente muerto.

Ocasionalmente, alguno sobrevive, como el indonesio que se escondió en un vuelo de una hora entre Sumatra y Yakarta en abril de 2015.