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El 2017 pasó con turbo y nuevamente a Sociales&Escenas le toca concentrar sus 365 días en su esperado anuario. La dinámica de este año fue distinta, integró las plataformas web, redes sociales y papel para ocupar las páginas con las notas más leídas y de interés de nuestros seguidores. 

Los sucesos de este año no se trataron de hechos noticiosos sino de fenómenos. La farándula boliviana, que antes se limitaba a presentadores de TV, modelos, reinas de belleza, bolicheros y empresarios mediáticos creció, con los denominados ‘influencers’. Algunos venían cumpliendo con los requisitos para ser uno hasta que descubrieron que este don se podía monetizar, mientras que a otros, que también se metieron al saco, aún les falta consultar Vogue y muchas otras fuentes de tendencias que están disponibles.   

Los realities y los programas de competencias continúan vendiendo, es difícil saber si al público le interesa disfrutar de los distintos talentos musicales, dancísticos o destrezas físicas, o estar al tanto de las relaciones que surge delante y detrás de las cámaras, condimentadas con lágrimas, sopapos y mechoneadas. Y así de personajes pasan a ser personalidades.   

Un paréntesis. El público, los televidentes y los lectores deben entender que en la pantalla se montan roles y personajes y que los medios solo cumplen su trabajo, con el propósito de entretener y de informar, respectivamente.   

Otro fenómeno, positivo o negativo, dependiendo de perspectivas, es el de las redes sociales; la inmediatez, el alcance y la libertad de expresión las han potenciado. El buen uso las convierten en una herramienta de trabajo y nuevo medio de comunicación, y el malo, en el escudo de haters y críticos de absolutamente todo y en un territorio de nadie, ya que allí se desconocen las reglas básicas de respeto a las personas y ni qué decir a la privacidad.   

Por el año que se va y para 2018, que los deseos de paz, amor y prosperidad duren más de una noche y, desde Sociales&Escenas, agregamos a los augurios buenas nuevas, más producción, trabajo, respeto, educación y salud.