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El ayllu de Los Qaqachacas, situado al sur del departamento de Oruro en la frontera con Potosí, respondió con disparos de armas de fuego a un operativo antidrogas realizado la semana pasada en esa región por un grupo de élite de la Unidad Móvil de Patrullaje Rural (Umopar) de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN), informó el viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres.

"La policía antinarcóticos no tiene por qué consultar a nadie o pedir autorización para realizar operativos. No hay una provincia, una comunidad o cualquier punto del país donde no pueda entrar la FELCN, nuestra Policía, a ejecutar operativos de represión contra el narcotráfico", señaló.

Cáceres confirmó no solo la actividad del narcotráfico en el ayllu de los Qaqachacas, sino también el uso de la tecnología colombiana en la fabricación de la droga, como informó ANF en abril.

Cuatro disparos de máuser 

En una improvisada conferencia de prensa, el viceministro Cáceres informó que un grupo de Umopar occidente ingresó la semana pasada a la zona de Qaqachaca para ejecutar un operativo antidrogas.

"Se ha barrido todo ese territorio y como respuesta lastimosamente se han recibido cuatro impactos de bala de máuser en contra de un ´lobo´ (vehículo) de Umopar. Ésta situación se puso a disposición del Ministerio Público que aplicará la sanción correspondiente", señaló.

Siete personas aprehendidas 

En el lugar dijo que se aprehendió a siete personas, se incautaron recipientes móviles de maceración de pasta base de cocaína, además de coca prensada destinada al narcotráfico, de la que se desconoce su origen. "Puede ser de El Chapare o Los Yungas, pero claramente es coca desviada ilegalmente", dijo.

"Lastimosamente aprendieron el tipo colombiano (de fabricación de droga), muelen las hojas de coca y utilizan unos recipientes de 5.000 y 10.000 litros de agua y requieren unas dos horas para obtener la pasta base de cocaína, es muy práctico", explicó.

Descartan la presencia de extranjeros 

Cáceres descartó que los originarios involucrados con el narcotráfico tengan armamento sofisticado, ya que el máuser usado para el ataque a la vagoneta de Umopar data de 1952, probablemente robado de los cuarteles durante la revolución agraria. Negó además la presencia de extranjeros en la zona.

El comandante nacional de la Policía, general Enrique Serruto dijo a este medio que el método colombiano ya no emplea el pisado de la hoja de coca en pozas de maceración, que fueron reemplazas por electrodomésticos de la línea blanca que son usadas para mezclar triturar la cocaína. Para la cristalización de la droga los narcotraficantes emplean microondas.

Un fiscal de sustancias controladas que prefirió hablar del tema de manera extraoficial dijo que el ayllu mencionado con asesoramiento colombiano, logró instalar fábricas y laboratorios de droga, pero alertó de lo riesgoso de realizar un operativo en la zona, por la presencia de civiles inocentes.