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Miles se congregaron en una protesta que cobró tintes políticos. "Que se vaya Evo", "motín policial", "que renuncie Evo", "la UMSA se respeta" y "Bolivia dijo No", fueron algunos de los gritos que estudiantes universitarios, médicos y colectivos de otros sectores realizaron en puertas del Ministerio de Salud en La Paz.

Lo que parecía un preludio de enfrentamiento terminó en un cabildo que le recordó al Gobierno la victoria del No en el 21F. La multitud instó en su momento a que renuncien el primer mandatario y la ministra de Salud, Ariana Campero.

En medio de una lluvia de petardos y otros elementos explosivos, las decenas de policías apostados en puertas del edificio de esa cartera de Estado instaron a que no exista violencia, aunque en momentos hicieron amagues de pretender reprimir a los jóvenes universitarios con el carro antimotines.

Un cordón policial intentó evitar el paso de la movilización, pero las víctimas de la dictadura y las autoridades de la UMSA lograron mediar para que avance la movilización pacífica. Otra de las características de la protesta fue el pedido de respeto para esa casa de estudios, que ayer se convirtió en un campo de batalla improvisado.

Este viernes el paro de los galenos continua, sumando 30 días de suspensión de la atención a pacientes. La postura del Gobierno se mantiene firme, habrá diálogo si existe un cuarto intermedio humanitario en la huelga.