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El Dakar atrae y por ello los pilotos se refieren al rally como un sueño a cumplir, que luego se convierte en una adicción que no pueden dejar, a pesar de la fuerte inversión que implica. Ser parte de esta aventura costosa oscila entre $us 100.000, de los pilotos sin asistencia mecánica, hasta $us 1.000.000, que es lo que llegan a gastar las marcas en los competidores de punta.

En el caso de los bolivianos, estos gastos salen del bolsillo del piloto. Rilver Vásquez es un ejemplo de ello, puesto que no cuenta con ninguna ayuda para cubrir los cerca de $us 300.000  que le significará debutar en la categoría coches del Dakar. “Es algo por ahí lo que voy a gastar”, sostuvo el paceño, que se ha trazado como meta acabar el rally. “Será el más duro, y por ello la meta es esa”, agregó.

Vásquez decidió modificar completamente su Toyota Hilux, y además comprarse otra similar para repuesto. También debe cubrir los costos que significan llevar un equipo de 12 personas. A estos montos se suman los $us 30.000 de su inscripción, y $us 10.000 por mecánico que ingrese al vivac (campamento), que por lo general son tres o cuatro.

Apostar más fuerte en coches significa tener un colchón financiero que se acerque a los 700.000, pues la máquina llega a costar poco más de $us 400.000, y la asistencia, con equipo mecánico de punta, llega a los $us 300.000. La inversión aumenta con los repuestos a utilizar en las 14 etapas y 9.000 kilómetros de recorrido que tendrá el Dakar 2018, a realizarse del 6 al 20 de enero.

“El 25 por ciento de la inversión se cubre con patrocinio y el restante 75 sale de recursos propios. Antes era peor, pues todo el presupuesto lo cubría el piloto”, afirma el boliviano Marco Bulacia, que participará por octava vez de forma consecutiva en el Dakar y que en enero acabó en el puesto 20.

También los coches tienen auxilio en plena competencia, que es como los mochileros en motos. En este caso los que prestan apoyo son los camiones T-4, que están en carrera, pero que su función es ayudar a pasar la meta a sus pilotos. Este servicio está incluido en el apoyo que brindan los equipos mecánicos.

Las grandes marcas apuestan con todo por sus figuras y por ello, en coches, darle todas las condiciones para que sus representantes puedan aspirar a ganar representa una inversión de al menos $us 1.000.000. Gracias a ello los pilotos pueden contar con una máquina construida para cada versión del Dakar, y que ha sido probada para las extremas condiciones de la ruta.

Motos y cuadriciclos

En motos y en cuadriciclos la inversión es menor, pero la cifra también viene con cinco ceros, que obliga a los pilotos a realizar esfuerzos para conseguir cubrir sus gastos, y también a ahorrar, como lo está haciendo Fabricio Fuentes, que hará el viaje por tierra desde Villa Montes hasta Lima (Perú), junto a su familia.

“El patrocinio no llega a cubrir ni el 40 por ciento de mi presupuesto, que incluye la preparación durante todo el año”, afirmó Fuentes, que en esta versión del Dakar gastará $us 200.000, de los cuales en la máquina se van unos $us 80.000, mientras que la inscripción cuesta $us 18.000, el mismo precio que para cuadriciclo. El resto del dinero se va destinado para el equipo de apoyo.

También cubre su participación con recursos propios Hernán Paredes, con un gasto de $us 80.000, que incluye el alquiler del cuadri. Este monto aumenta con el pago de pasajes para él y su padre, José Luis Paredes. El piloto se libró de pagar la inscripción, que es un incentivo que da la organización a algunos debutantes.