Escucha esta nota aquí

Kenny Teodovich Áñez (21) entró ayer a la conferencia de prensa en el despacho del comandante de la Policía enmanillado por delante y escoltado por dos agentes de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc). Vestía zapatos blancos, pantalón sport oscuro y una musculosa negra, la misma indumentaria con la que se presentó la noche del jueves. Lo hicieron detenerse en medio de la testera encabezada por el ministro de Gobierno, Carlos Romero, y del enjambre de reporteros, cuyas cámaras y flashes apuntaban a su silueta para registrar la más mínima expresión de su rostro o algo que pudiera decir.
Permaneció callado, como mirando a la nada los 30 segundos de exposición a la prensa. Luego, lo retiraron del lugar y lo trasladaron a una celda de la Felcc para complementar su proceso penal abierto por haber golpeado de manera salvaje a André Zanky Aguilera (23) la madrugada del 27 de septiembre fuera de la casa de su novia, en la calle Asunción de la avenida Alemania.

Presión gubernamental
Kenny estaba acorralado por la Policía desde que se conoció la agresión a Zanky por un lío de faldas. Dio la cara en la televisión, menos ante la justicia, por lo que pesaba sobre él una orden de aprehensión de la Fiscalía y la exhortación del ministro de Gobierno para que se presentara cuanto antes.
“Ha agredido a una víctima directa, pero al mismo tiempo a una sociedad. Ha pisoteado a una persona en el piso y afortunadamente una cámara ha captado esas imágenes, pero también ha pisoteado los valores de una sociedad que quiere convivir de manera pacífica y armónica, que postula como sus valores principales el respeto a la vida, a la integridad física, al honor; que no tolera estos hechos premeditados que no tienen justificativo alguno”, manifestó el delegado gubernamental.

Para Romero, este caso de violencia marca un precedente e implica que las autoridades deben trabajar más en la parte preventiva, fortalecer los valores, que tienden a debilitarse. El ministro reveló haber sido fustigado en las redes sociales por involucrarse en este asunto. “Me condenan y hasta me adjetivan, pero quiero decirles a mis detractores que considero que no es un hecho menor”, expresó.

Estrategia en su favor
Róger Mariaca, abogado defensor del ex Calle 7, manifestó que no presentó a su cliente en los días subsiguientes a la agresión por la demora en conseguir algunos documentos que son clave para optar por su libertad en la audiencia de medidas cautelares a realizarse probablemente hoy.

Teodovich se encontraba temeroso por la posibilidad de ir preso a la cárcel de Palmasola, pues, supuestamente, lo habían amenazado con vengarse en el penal, por lo que el jurista indicó que también se conversó con las autoridades policiales sobre este tema hasta que el comandante,?Sabino Guzmán, y el director de la Felcc, Juan Carlos Ramos, se comprometieron a garantizar la integridad física del joven.

Wálter Teodovich Ortiz dijo que su nieto se presentó tal como él lo programó, con la finalidad de someterse a la justicia y dar su versión del hecho. Ante la pregunta si consideró un exceso del ministro la presentación de Kenny ante los medios de prensa, Wálter Teodovich dijo: “Es obligación del Estado velar por la integridad de todos los ciudadanos; en particular hubo un serio problema y entonces hay que tratarlo como tal” y “es mi hijo ante todo y le voy a dar el respaldo como quiera que sea necesario, sin ser petulante, sin ser agresivo, sino con la humildad que nos caracteriza, porque somos gente de mucha valía cristiana”.

Pedro Subirana, defensor del golpeado André Zanky, a quien un forense le dio 15 días de impedimento físico, expresó estar conforme con la presentación del excompetidor de Calle 7 y cree que es el primer paso para que se haga justicia para su cliente.
El abogado recalcó que no piensa en arreglos por fuera del proceso e incluso consiguió ampliar la denuncia por el delito de tentativa de homicidio, cuya pena privativa de libertad es de tres años y medio a 13 años.

La fiscal del caso, Nancy Carrasco, informó de que Wálter Kenny Teodovich Áñez se acogió a su derecho constitucional de no declarar, por lo que la autoridad elaboró la respectiva imputación, con declaraciones de la novia, Daniela Chávez Viveros (19), y de la madre de esta, Teresa Viveros Justiniano, así como con el video que captó la golpiza y se constituyó en la prueba más importante contra Kenny, que está siendo imputado por los delitos de lesiones graves y tentativa de homicidio