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La palabra boliviano retumbó en estos últimos días y el nombre de Carlos Emilio Lampe dio la vuelta al mundo citado por grandes ca­denas internacionales. Fue, sin duda, una semana increíble para el país gracias al espigado arquero de 1,93, que fue contratado por el argentino Boca Juniors para refor­zar al equipo en plena fase final de la Copa Libertadores.

Este hecho generó un sentimiento de orgullo para los bolivianos, den­tro y fuera del país, pero también hubo críticas en Argentina, donde no todos ven con buenos ojos la lle­gada de Lampe, no solo porque lo han visto poco, sino porque creen que ocupar de un momento a otro un arco como el de Boca en las semifinales de la Copa, no es lo adecuado.

Lampe junto a Rossi (izq.) y Andrada, los arqueros con los que peleará el puesto.

Lampe ha sido clave bajo los tres palos de la selección y sus espec­taculares actuaciones hicieron que en su momento opacara a grandes estrellas de la talla de Neymar, Luis Suárez y el mismo Lionel Messi, durante partidos de la Copa Améri­ca o las eliminatorias a Rusia 2018. Hasta hace poco, se habló de que el xeneize quería al italiano Gian­luigi Buffon, a los argentinos Ser­gio Romero, Nahuel Guzmán y al peruano Pedro Gallese, pero todos fueron descartados por el fichaje sorpresivo del meta boliviano.

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En realidad se dijo de que estaba casi todo cerrado con Gallese que venía de jugar el Mundial con Perú. Pero Guillermo Barros Schelotto recibió los videos de Lampe y detu­vo todo, incluso la misma decisión del presidente Daniel Angelici. El ‘Mellizo’ se la jugó por el ex Hua­chipato de Chile, que aterrizó con la ilusión de ganarse a los hinchas. Luego de convertirse en el suceso de la semana, el arquero cruceño habló con DIEZ y contó cómo han sido sus primeros días como juga­dor xeneize y su ilusión de jugar las semifinales de la Libertadores (ante Palmeiras el 24/10 y el 31).

¿Cómo fueron tus primeros días en Boca?

Han sido muy buenos, hay un buen grupo. Todo lo que ha pasado ha si­do increíble por el gran apoyo que recibí y los mensajes de aliento que me enviaron. La repercusión que generó en Bolivia y en Argentina mi llegada a Boca es algo atípico porque soy el único jugador que se está pasando de un club a otro en esta etapa de la temporada. Quizá es por eso que se habló tanto.

 ¿Cómo tomás el hecho de que hayan personas, entre ellos pe­riodistas, que critican tu llegada al club?

Siempre habrá gente que te apoya y que cree en vos, pero también personas que no te respaldan. Creo que uno tiene que demostrar en la cancha lo que uno es, y se darán cuenta si se equivocaron o no. Yo me voy a preparar de la me­jor manera para el momento en que me toque jugar y siempre con el objetivo de quedarme, porque estando acá, en Boca, no te dan ganas de irte, es el fútbol argentino, en un club re­conocido, ganador, con mucha hinchada, muchas pasiones y eso a un jugador le gusta.

¿Cómo fue el encuentro con los tres arqueros?

Fue buenísimo, pues estaban los tres (Andrada, Rossi y Bus­tillos). Nos pusimos a hablar y ellos me contaron de todo un poco, mientras desayunamos con el resto de los chicos tam­bién. La verdad que me sentí a gusto, muy bien porque esas personas son las que te hacen sentir como en tu casa.

¿Cuánta jerarquía tiene este plantel?

Mucha. Este es un equipo re­conocido porque tiene grandes figuras, algunas de ellas fueron rivales porque son de selección y nos enfrentamos en torneos internacionales. Ahora me toca ser compañero de ellos, pelear por el mismo objetivo, yendo paso a paso. Vamos a tirar el carro para el mismo lado.

¿Cómo analizás las semi­finales de la Libertadores?

Boca está muy cerca, depende de sí mismo, pero cualquiera de los cuatro equipos que han llegado puede ser campeón. A mí me toca llegar en esta fase de las semifinales y es un desa­fío grande, pero también muy lindo. No será fácil porque los cuatro (Boca-Palmeiras y River Plate- Gremio) ya saben de ha­ber sido campeones de la Copa Libertadores.

¿Te imaginás un estreno en la Bombonera?

Se puede dar y la verdad que me lo estoy imaginando, porque es seguro que se te pone la piel de gallina por tanta gente que alienta, aunque eso se termina cuando comienza el partido porque uno se concentra al cien por cien. Sabemos que la Bom­bonera tiembla cuando cantan los hinchas y eso será muy emo­cionante poder sentirlo.

¿Es complicado jugar sin tener al menos un partido formal de práctica?

Me da igual porque vengo con rit­mo (venía jugando el torneo chile­no con el Huachipato), no es que estuve parado. De todas maneras en estos días que quedan se juga­rá algún partido amistoso y será la oportunidad para afianzarme y mostrar las cualidades del porqué me trajeron.

Tampoco es que venías de cualquier fútbol, pues Chile tiene un buen nivel...

Claro, en Chile se juega con mu­cha intensidad, dinámica y eso me ayudará para la clase de encuen­tros que se vienen ahora para Boca.

¿Sabés algo de Palmeiras, el rival que se viene por la Copa?

Soy de analizar a los rivales y, es más, a Palmeiras ya lo vi en los dos partidos completos que disputó contra Colo Colo.

A propósito de Palmeiras, ¿cuál es tu evaluación de los par­tidos que vistes de ellos? Tienen buen trato de balón y son ordenados; cuentan con jugado­res importantes y eso los hace un rival muy complicado. Su centro delantero es el colombiano Borja, que es desequilibrante, por lo que hay que estar concentrados, ya que si se hacen las cosas bien vamos a ganar y mantener el arco en cero, que será fundamental para encarar el partido de vuelta en San Pablo.

 ¿Estás presionado?

No, me siento tranquilo y disfru­tando de todo esto, pero con mu­cha responsabilidad porque si me toca estar debo demostrar por qué me contrataron, estar a la altura de las circunstancias, es un partido en el que se juegan muchas cosas.

¿Cómo vez las críticas a tu co­lega Agustín Rossi?

Uno se siente mal, porque no es lin­do que hablen y te critiquen tanto, pero sabemos que los ojos están puestos en estos clubes grandes que al mínimo error te lo hacen notar de una manera fuerte. Hay que consumir menos redes, ais­larse de todo eso y concentrarse en su trabajo y hacer las cosas lo mejor posible para mantener re­gularidad.

¿Creés que es demasiado toda la repercusión que se hizo sobre tu llegada a Boca? Lo que pasa es que los bolivianos tenemos que hacer el doble o el triple de esfuerzo para conseguir cosas importantes. Cuando a un club le ofrecen un boliviano, un brasileño y un argentino, sabemos que todas las de perder las tiene el boliviano porque los prefieren a los otros. Entonces nosotros tenemos que ganarnos ese respeto en base a buenos rendimientos, como lo hi­ce en Chile, donde nada fue fácil. Cuando uno quiere, puede, cuan­do se lucha por sus sueños hay más posibilidades para alcanzarlos.

 ¿Cuánto de trabajo hay detrás de tu llegada a Boca?

Me costó mucho estar acá, y si lo lo­gré fue gracias a la perseverancia y a la disciplina, ya que en enero tuve la posibilidad de salir de Huachipa­to (lo querían en México y Brasil) y no se pudo dar, eso me dio bronca, pero luego no tuve tiempo para la­mentarme por el hecho de no salir, debía estar bien porque sabía que en cualquier momento se iba a dar otra posibilidad, obviamente que nunca me imaginé que sea la de Boca. Si era Argentina iba a venir a otro club, pero ese fue un premio al esfuerzo. Dios es fundamental para que esté acá, es una obra de él, que te dice que tengas paciencia porque te dará lo que te merecés.

En la entrada hay una foto del papa Francisco (junto con el pre­sidente del club xeneize, Daniel Angelici)...

Me dijeron. Será algo lindo, espero que llegue ese momento.

El casillero del arquero estaba vacío, ¿lo sabías?

No lo sabía. Ojalá que pueda es­tar la mía allí, porque estando acá ya uno sueña con todas las cosas posibles. Quiero escribir una bue­na historia en este club porque sabemos que los bolivianos que llegamos a este fútbol hemos sido pocos, así que lo que queda es tra­bajar duro.

¿Creés que serás titular?

Mi pensamiento es que voy a pe­learla porque uno quiere jugar, si me toca tengo que hacerlo bien, pero si no, voy a apoyar porque vine a sumar, eso es lo más impor­tante.

¿Sabés cómo juega Boca?

Lo he visto, tiene un equipo orde­nado, con mucha jerarquía, así que sé que puedo adaptarme a su jue­go. Tengo que estar concentrado.

¿Cuánto aprendiste en tu es­tadía en Chile?

Lo que más aprendí fue el juego y la salida con los pies porque hace dos años que vengo trabajando con esa idea, de salir jugando. Me siento capacitado para lo que el entrena­dor me requiera o lo que el juego en sí me pida en el momento.

¿Cómo estás en el juego aéreo?

Me siento bien en ese aspecto por­que he estado con mucha confian­za, con buen ‘timing’, así que hay que salir con todo y demostrar pre­sencia en esa fase del juego.

¿Cómo vez las semifinales?

A todos nos tocó rivales durísimos porque los cuatro han sido cam­peones de la Copa, por eso estos partidos son lindos para vivirlos, verlos y jugarlos. Ojalá nos toque estar en la cancha.

PERFIL

UN CRECIMIENTO SIN LÍMITES

Fecha de nacimiento: 17-03-1987

Edad: 31 años

 Padres: Juan Carlos Lampe y Cecilia Porras. Sus hermanas son Ericka y Claudia, las dos mayores que él.

Su trayectoria: Debutó como pro­fesional en Bolívar, en 2007, y luego jugó en Guabirá, Universitario, San José y nuevamente en la academia paceña. Luego pasó a Sport Boys y de allí a Huachipato (Chile) antes ir a Boca Juniors.