Escucha esta nota aquí

Un nuevo intento de diálogo fracasó. Los médicos rechazaron sentarse a una mesa de negociación que iba a ser encabezada por el presidente Juan Evo Morales porque no aceptaron la condición de levantar su paro y los piquetes de huelga de hambre. Dicen que están acostumbrados a pasar Navidad y otros feriados fuera de casa, así que este será el turno “más importante y más duro” de sus vidas. Mientras que el Gobierno, desde Villa Tunari, denuncia que la violencia en las movilizaciones es promovida por “políticos neoliberales y de oposición”.

Puedes leer: Médicos marcharon por la paz y la salud; hoy inician vigilia

La noche del viernes, el ministro de la Presidencia, René Martínez envió otra misiva en la que a nombre del Gobierno ratificaba la voluntad de diálogo al más alto nivel, “esta vez a través de la convocatoria pública que fue realizada por el presidente (Evo Morales)” y señalaba que ante la solicitud del mandatario “que constituye una respuesta positiva a su pedido (de dialogar con él), exhortamos a su sector a reponer inmediatamente la atención médica”.

Ayer, el presidente del Colegio Médico, Aníbal Cruz, respondió con otra misiva: “reiteramos  -una vez más- que las bases han determinado no levantar sus medidas mientras no se derogue el artículo 205 del código del sistema penal boliviano y se abrogue el decreto supremo N.º 3385”, las dos demandas que sostienen el conflicto que ya tiene un mes de duración.

 

“Será el turno más importante de nuestras vidas, dicen los colegas en huelga y yo diría que también será el más duro, aunque los médicos hacemos guardia toda nuestra vida. Dejamos a nuestras familias en Navidad, Año Nuevo, y a veces no hay cumpleaños”, señaló el dirigente en contacto telefónico con este medio.

Para él, ese compromiso de los huelguistas “refuerza la consigna de los dirigentes, lucharemos hasta el final por nuestras reivindicaciones”.

Te puede interesar: Liberan a estudiantes detenidos en movilización en apoyo a los médicos

El primer piquete que se instaló hace nueve días en la facultad de medicina de la UMSA  (luego se iniciaron otros cuatro en la facultad de odontología, hospital obrero, caja bancaria y hospital del niño), ya tiene tres bajas, una de ellas la del doctor Félix Loza, el principal impulsor. Ayer por la mañana cinco personas persistían. Al menos 20 personas sostienen la medida.

Lilian Toledo, una de las huelguistas señaló que “las fuerzas disminuyen, pero el espíritu está aún inquebrantable. Este no es un movimiento político, viene de las bases”, manifestó.

Complementó que ellos recibirán la Nochebuena “y brindaremos con agua. Pero, el esfuerzop vale la pena”, declaró a la red televisiva Unitel.

Para leer: Médicos bolivianos quieren dialogar con el Gobierno sin levantar medidas de presión

El anuncio de los médicos es que nuevos piquetes se abrirán en los próximos días, “mientras no surja la voluntad de iniciar un diálogo sin condiciones, que se construyan hospitales con la rapidez con la que se construyen palacios”, dijo un dirigente.

El Colegio Médico recibió ya el apoyo de los comités cívicos del país, que anunciaron que se movilizarán en la primera semana de enero si es que no hay solución. “La COB también se nos ha acercado, y otros sectores, esto es imparable”, dijo el presidente Aníbal Cruz.

Infiltrados

El ministro de Gobierno, Carlos Romero, denunció el sábado que la movilización de los médicos tiene como infiltrados “a políticos de la derecha que pretenden desestabilizar el país”.

En una conferencia de prensa en Villa Tunari Romero mostró fotos e identificó como infiltrados a Edgar Mora, un activista de UN; Alejandro Pinto, de Sol.Bo; José Quispe, de la Gobernación de La Paz; José Luis Álvarez, de los maestros; Oscar Heredia, ex candidato por el PDC y vinculado a Jorge ‘Tuto’ Quiroga.

Además de Jaime Solares, convertido en activista de los médicos; Julio Alvarado y Diego Ayo, también vinculados a Quiroga; y el abogado Eduardo León, conocido por el montaje del caso Zapata; y Carlos Alarcón, ex viceministro de Carlos Mesa, entre otros.