Opinión

CARA A CARA

Guido Alejandro Arana Hace 7/29/2018 1:47:00 AM

Por estos días, Carlos de Mesa encarna la figura de un denostado vocero de la causa marítima, cargo en el que fue nombrado en 2014 y ratificado en 2017 por el presidente Evo Morales para explicar las razones del juicio planteado contra Chile en la CIJ de La Haya, en procura de un fallo favorable a nuestra demanda marítima. Luego de que quedara congelado el proceso en su contra por el caso Quiborax, De Mesa sigue recibiendo agravios de deslenguados oficialistas, más rabiosamente después de que el exmandatario tomara públicamente partido por el 21-F y porque es visto como probable candidato de la oposición. Del otro lado de la cordillera deben estar solazándose con este inaudito y deplorable desencuentro que incluso puede derivar en el alejamiento de Mesa de la vocería. Si renuncia o lo ‘renuncian’ parece ser la cuestión por resolverse.

 

Tres militares fueron enviados con detención preventiva a la cárcel de San Pedro, en La Paz, acusados de ultrajar salvajemente a un joven premilitar (17) en un regimiento de la ciudad de El Alto. Desde 2017 suman 32 los casos de abusos atendidos por la Defensoría del Pueblo contra soldados y premilitares. La disciplina del garrote se sigue aplicando a los llamados ‘servidores de la patria’ que acuden a los cuarteles para cumplir un deber ciudadano. ¡Alto a tanto y recurrente abuso!

 

El presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), asumirá el 1 de diciembre con un plan de austeridad bajo el brazo para frenar los ‘abusivos privilegios’ en el Gobierno. No es para menos. La burocracia mexicana es una de las mejor pagadas de Latinoamérica en un país donde la mitad de la población se considera en situación de pobreza. AMLO dice que los viajes en aviones privados y helicópteros, los autos de lujo y camionetas blindadas con choferes privados y guardaespaldas, las comidas y vinos caros ofenden a los mexicanos. Es que la borrachera del poder es atrevida y hace gastar hasta lo que no se tiene...