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“Soy orgullosamente boliviana”, dijo Adriana Salvatierra, sujetando una copia de su certificado de nacimiento que avala que llegó a la vida en Santa Cruz de la Sierra en 1989.

Durante los últimos días, en las redes sociales comenzó a circular una entrevista con un diario chileno a la que le cambiaron el título para hacerla afirmar que era trasandina, y comenzaron a llover los memes y acusaciones desde perfiles anónimos tanto en Facebook como en Twitter, pero también de dirigentes opositores, como Oki Paniagua, aliado de Víctor Hugo Cárdenas en Santa Cruz, que en Facebook colgó por unas horas una acusación: “Presidenta del Senado de Bolivia es la infiltrada del Gobierno de Chile... Qué cosas no”. También circuló un falso cardex de Salvatierra Arriaza, haciéndola figurar como chilena.

No era un secreto

Salvatierra no ocultó sus orígenes. Es más, en la entrevista que concedió a EL DEBER luego de su posesión relevó la influencia política de su madre, Luisa Arriaza, incluso por encima de la de su padre, el exministro Hugo Salvatierra. Ese día, Salvatierra explicó que su madre era militante del Partido Comunista Chileno y se conoció con su padre cuando estuvo exiliado en tierra mapochina, y militaba en el MIR de Chile. Describió a su madre como una militante.

“No la va a ver en los medios de comunicación, pero sí defendiendo sus causas, activa en las redes sociales. Mucho de la matriz de identidad de una persona también viene de la madre. Y mi madre ha tenido una vida mucho más dura que mi padre en realidad”, dijo en enero. Salvatierra tenía la intención de responder a los ataques en redes sociales, pero cuando estos comenzaron a crecer, decidió salir con su certificado de nacimiento a tratar de terminar con todo. No fue suficiente.

En Twitter aseguraron que también Evo Morales mostró un certificado de nacimiento de su hijo (en realidad él no lo hizo) e incluso hicieron un montaje suyo con un traje de cueca con los colores de la bandera chilena. Sus seguidores respondieron con un ‘tuitazo’: “La derecha misógina y el machismo de la izquierda quieren atemorizar a #AdrianaSalvatierra no podrán”. Ella siguió con su rutina y por la tarde tuvo reuniones de bancada y coordinación política.