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A pocas horas de darse a conocer la sentencia de la Corte Internacional de la Haya los obispos de la Iglesia católica instaron a los creyentes de ambos países hermanos a acatar el fallo, más allá del resultado, con fe, paz y sensatez, en respuesta a la demanda interpuesta por el presidente Evo Morales en busca de una salida soberana al mar.

“Invitamos a todos los católicos y a las personas de buena voluntad de nuestros dos países a acatar la sentencia con fe, paz y sensatez, espíritu constructivo y fraterno”, señala el comunicado conjunto difundido ayer por monseñor Aurelio Pesoa, en el marco de la homilía que ofició en la Basílica Menor de la iglesia de San Francisco, de La Paz, y en el que los prelados católicos de ambas naciones resaltan que tanto Bolivia como Chile “tienen vocación de paz”, pese a los intentos de integración regional que en el pasado no siempre se coronaron con éxito.

Además, en el pronunciamiento firmado por los Consejos Episcopales Permanentes de las Conferencias Episcopales de Bolivia y Chile, expresan su deseo de que, más allá de lo que el tribunal decida, los pueblos de ambas naciones puedan ejercer su responsabilidad como instrumentos de integración, justicia y unidad, entre los pueblos, manteniendo y profundizando un trabajo común como pueblos hermanos, particularmente en favor de los más desposeídos.

En el comunicado hacen recuerdo que son dos pueblos hermanos, unidos por la fe y por la experiencia de comunión, de fraternidad y solidaridad que caracterizan las relaciones mutuas y las de las Iglesias y agradecen a Dios por la realidad de ambos pueblos a los que la misma geografía, la fe cristiana, la lengua y la cultura, han unido definitivamente en el camino de la historia.

Pueblos con vocación de paz

“La realidad de la unidad nos hace constatar la falta de concordia por contradicciones y brechas de estridentes desigualdades y marginaciones. Sin embargo, nuestros pueblos tienen vocación de paz. El papa Francisco, en 2014, nos recordaba que es posible alcanzar la paz y gozar de ella, como mejor calidad de vida y como desarrollo más humano y sostenible, si todos asumen una determinación firme de empeñarse por el bien común. Lo cual implica no dejarse llevar por el afán de ganancia o por la sed de poder”, dijo Pesoa.

Como pastores de la Iglesia Católica quieren facilitar el conocimiento mutuo y el compartir de experiencias para superar las divisiones entre ambas naciones. “Ante la proximidad de la sentencia, nos sentimos llamados a ser instrumentos de unidad, siguiendo el deseo de Cristo:’Padre, que todos sean uno”, finaliza el comunicado.

Monseñor Sergio Gualberti en su homilía dominical dijo que todos tenemos una gran expectativa del fallo. “Es justo que esperemos que sea positivo, sin embargo como Iglesia tenemos que decir que tenemos que estar dispuestos a acatar el fallo porque sería más grave que en vez de favorecer el encuentro entre dos pueblos nos enfrente en una guerra. Lo que hay que preservar por encima de todo, es la paz”, concluyó.