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Un duro inicio de año. En el Radisson Hotel Santa Cruz los primeros meses trajeron consigo una serie de dificultades a las que el economista y administrador de empresas, José Vicente Mayorquín, recién designado gerente general, decidió enfrentar con un ambicioso plan de marketing que consta de dos fases. 

En la sala VIP erigida en el epicentro del edificio de nueve pisos con 210 habitaciones, ina-ugurado en noviembre de 2016, Mayorquín se declara optimista sobre las proyecciones del Urubó, el nuevo ‘downtown’ cruceño en el que se concentran las oficinas empresariales más importantes, y donde se construye una infraestructura hotelera que se expande en ambos márgenes del río Piraí.

Aunque es en ese último punto donde se concentran sus mayores preocupaciones: “Hay un desbalance en el mercado. La demanda hotelera cruceña y boliviana no está creciendo al mismo ritmo que la oferta. Es necesario traer a la ciudad eventos internacionales y articular una alianza con las autoridades, para convertirnos en un destino turístico internacional”, afirmó.
 
¿Cuáles son los desafíos con los que asume la gerencia de esta cadena internacional?
En una primera fase, promover la evaluación interna: estudio de mercado, evaluación de los trabajadores y estadísticas de la ciudad, en base a lo cual se elabora una estrategia de posicionamiento. En una segunda fase, impulsar la creación de un Bureau de convenciones en Santa Cruz (una entidad para promocionar la ciudad como destino de turismo y negocios), claro que para eso hace falta unirnos como sector hotelero para gestionar ante el Gobierno un plan de promoción al turismo.  

¿Cuáles son las acciones que asumirá a corto plazo?
Creemos que la mejor estrategia es darle al huésped la mejor atención. Como acciones inmediatas tenemos planificado potenciar el área de la piscina, mejorar el área de la terraza, renovar la decoración del lobby y ampliar el área de producción. En el segundo semestre del año realizaremos una nueva evaluación para tomar otras medidas al año siguiente.

¿Qué opinión tiene de su competencia, tanto de las cadenas nacionales y las transnacionales?

Tenemos un análisis con relación a nuestros potenciales competidores (Los Tajibos, Camino Real, Buganvillas, Cortez, Hampton) y del Marriott, inaugurado el pasado 27 de diciembre, lo que nos da una percepción del mercado y nos traza metas por alcanzar. Sin embargo, evidenciamos también un desbalance, debido a que la demanda hotelera cruceña y boliviana no aumenta con la misma rapidez con que aumenta la oferta hotelera. Más hoteles implica una mayor responsabilidad de atraer negocios internacionales que abran la demanda del inversionista que ocupen las habitaciones. Es necesario atraer eventos internacionales a la ciudad y unirnos como sector hotelero para consolidarnos como destino turístico.

En ese sentido, ¿han hecho alguna aproximación al Gobierno o a las autoridades locales para hacer una propuesta?
Hasta el momento, los ejecutivos de los hoteles que he mencionado con anterioridad nos hemos reunido para evaluar la situación, además de instituciones como la Organización y Gestión del Destino Turístico (OGD), la Gobernación de Santa Cruz y Alcaldía. Propusimos crear un buró de convenciones para Santa Cruz. Es decir, una entidad del sector turístico que promocione la ciudad como destino de turismo y negocios. Si la demanda hotelera no crece, naturalmente tenemos que atraer al mercado internacional. De lo contrario estamos condenados a tener una ocupación inferior al 50% que no va a hacer sostenible a la industria hotelera en el país. 

Un tema ineludible es la reparación del puente Mario Foianini y su impacto en la actividad. ¿Hubo perjuicios?

Tuvo un efecto sustancial. Generó pánico y especulación en nuestros clientes, que prefirieron ubicarse en otras zonas. Nos provocó una caída del 50% de la ocupación que registramos de manera frecuente y un 80% de reducción en alimentos y bebidas.

Nuestras proyecciones eran ambiciosas sin contemplar este contratiempo. Sin duda necesitamos otro puente en la zona. Sabemos que a largo plazo eso va a ocurrir. La creación del World Trade Center y otros centros empresariales van a impulsar el desarrollo. La consolidación de los proyectos va a generar más empleo y un impacto económico en la dinámica social. Otro motivo de desaceleración son los paros.

En el tiempo que tengo de gestión llevamos tres bloqueos en el puente. Si bien fueron generales, la gente lo asocia con nuestra ubicación y eso afecta nuestra imagen.