Escucha esta nota aquí

“Heredé el talento de mi padre. Era un gran goleador –marcó 143 dianas en 400 partidos– y viendo videos suyos me di cuenta de que tenemos ciertos parecidos... pero me falta su fuerte carácter”, reconoce el autor del gol que tumbó a Suiza (1-0) y devolvió a Suecia a cuartos de un Mundial 24 años después.

“De no jugar al fútbol estaría en paro o sería bombero como mi padre”, admite. Esa dureza le hubiera venido bien cuando, con 14 años, la Federación sueca lo rechazó. “Pensaban que era muy pequeño. Yo estaba destrozado. Pensaba: ¿cómo voy a crecer por arte de magia? ¿Cómo voy a llegar a ser internacional?”, recuerda Forsberg en The Players Tribune.

La irrupción de la 'sheriff' al mediapunta del Leipzig, que la temporada pasada repartió ¡22 asistencias en la Bundesliga!, le 'rescató' su actual mujer: Shanga Hussain, exjugadora del Leipzig femenino e internacional por Suecia. “Me hizo mejorar. Comenzó a presionarme para que fuera más agresivo y que no tuviera miedo a nada. Por eso le llamo 'la pequeña Sheriff”, confiesa Forsberg.  

Su gol a Suiza contó con la dosis de fortuna que le faltó en los 13 tiros que había intentado previamente en el Mundial: “Tocó en Akanji y el balón fue en otra dirección. A veces la suerte consiste en intentar las cosas hasta que las consigues”/Marca.