Escucha esta nota aquí

A pesar de los problemas que aún tiene el sistema de correos en Bolivia, cada año van surgiendo nuevas colecciones de sellos postales que, a decir del experto brasileño Luis Claudio Fritzen, están calificadas para participar en competencias internacionales. El también presidente de la Federación Interamericana de Filatelia encabezó el jurado de la X Exposición Filatélica Nacional que se realizó la semana pasada en la Galería de Arte, del Centro Boliviano Americano (CBA), y consideró importante que los Estados promuevan el servicio de correos por tener un fin social, al ser más económico que otros, pero también porque si es bien manejado puede ser un ingreso económico para el país.

También destaca el trabajo desarrollado por la coleccionista y actual presidenta de la Federación Filatélica Boliviana, Martha Villarroel, quien ha logrado ubicarse en el grupo de los grandes campeones mundiales.

 ¿Qué impresión le dejan las colecciones de la X Exposición Nacional de Filatelia?

Bolivia tiene un grupo nuevo de coleccionistas y es muy importante que tengan oportunidades de mostrar su trabajo, para ello las exposiciones nacionales son un escenario propicio donde se cualifican las colecciones para clasificarlas para muestras internacionales. Esta exposición que acaba de concluir me causa grata sorpresa porque hay nuevas colecciones que fueron calificadas para salir de Bolivia.

 Parece contradictorio, porque a medida que avanzan las tecnologías y el correo queda un poco rezagado, todavía hay gente que se dedica a coleccionar sellos postales.

No, al contrario. El correo es algo muy importante hoy. Por ejemplo, cuando uno hace una compra por internet, ¿cómo llega ese artículo hasta la casa? A través de correspondencia. Es un paquete, grande o chico, pero llega a través del correo, entonces este sistema sigue siendo importante.

Nosotros sabemos que el e-mail, WhatsApp y otras plataformas de comunicación son muy utilizadas, por lo que las cartas sociales ya no existen, pero las cartas formales sí, por ejemplo, el Poder Judicial, la Fiscalía y otras instituciones envían por correo, y a eso se suman los paquetes que envía la gente. Entonces el correo tiene una función social y el posteo se hace con estampillas, por lo tanto las estampillas no son algo del pasado, sino del presente.

 ¿Los países están incentivando el uso del sello postal? ¿Cómo lo ve en Bolivia?

En todos los países del mundo las estampillas son una fuente de ingresos. Pienso que hoy, con los cambios que tenemos en el correo de Bolivia, es bueno saber que este sistema, si bien es un servicio, también es una fuente de ingresos económicos para el Estado, y eso lo debe percibir el Gobierno. Todos los correos del mundo lo saben y lo utilizan en ese sentido. Se venden estampillas para el envío de paquetes y eso mueve recursos.

 ¿Y es más económico para el transporte de encomiendas o cargas?

Claro, todos ganan con este sistema. Con correo eficiente y enfocado a un fin social, ganan el usuario, los coleccionistas de estampillas y el Estado.

 ¿Qué consejos les daría a los coleccionistas de estampillas?

Siempre hay que seguir investigando, leyendo, porque los estudios son el alma del coleccionismo. El estudio permite que uno avance en una colección o en una idea, con el estudio se logra un nivel mucho mayor.

 ¿O sea no es solo recolectar y seleccionar estampillas, sino profundizar la historia?

Sí. Por ejemplo, en esta exposición había una colección de la Guerra del Chaco, entonces había que conocer la correspondencia de los militares, cómo se dio en el campo de batalla, cómo era la línea de combate, dónde estaban los fortines, cómo hacían los soldados para comunicarse con sus familiares. Eso es fruto de un estudio, hay que conocer el tema para poder mostrar las estampillas de esa colección, y esto es una fuente para la historia, porque al ver ese trabajo se puede saber más de lo que ocurrió en esa época.

 ¿Es la historia lo que hace más valiosa a una estampilla?

Sí, desde el punto de vista cultural, por supuesto.

 ¿Y desde el punto de vista económico?

La filatelia sigue las reglas del mercado, oferta y demanda. Si hay mucho, el precio baja; si hay poco, el precio sube. Si hay una, dos o 10 piezas, el precio sube.

 ¿Cómo se debe fomentar la colección de estampillas a las nuevas generaciones?

Coleccionar es inherente al ser humano. Todos coleccionamos una u otra cosa. Por ejemplo, a muchas personas les gusta tener una ‘colección’ de zapatos, otros se enfocan en la ropa, entonces cuando tienes mucho de algo, sin darte cuenta estás coleccionando. Entonces, los coleccionistas de estampillas canalizamos esta tendencia hacia algo cultural y donde también hay un comercio internacional.