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Después de cuatro años desde que se lanzó el proyecto de creación de la Editorial del Estado Plurinacional de Bolivia, finalmente esta fue inaugurada ayer en la ciudad de El Alto -se estimaba finalizarla en 2015-, con la presencia del presidente Evo Morales, quien dijo que esta iniciativa facilitará el acceso a la producción de libros para incentivar a la lectura. 

Esta editorial, que también funcionará como imprenta, tuvo una inversión total de Bs 94, 6 millones. La opinión de impresores, editores y libreros bolivianos va de la susceptibilidad al rechazo, ya que creen que este es un mercado pequeño para que el Estado también entre en competencia en el mismo, entre otras opiniones. 

Ahorro

El jefe del Estado boliviano dijo en la inauguración de esta editorial y su imprenta significarán un ahorro considerable para el país. “Solamente en nuestro periódico Cambio vamos a ahorrar 10% en  impresión. Vamos a abaratar costos”, señaló Morales.  El presidente resaltó en su discurso la importancia de la lectura y dijo que cada ministerio tiene la obligación de imprimir sus documentos. 

La editorial será dirigida por la exministra de Comunicación Amanda Dávila, quien explicó ayer en la inauguración que este proyecto recibió un crédito de operaciones por Bs 19 millones para la compra de materia prima y gastos de funcionamiento. El crédito será pagado a diez años plazo.  Por ahora, la editorial tiene 29 trabajadores de planta, la mayor parte técnicos.  

En octubre de este año, EL DEBER informó sobre el retraso que venía teniendo la puesta en marcha de esta editorial, que cuando se lanzó, en 2013, se dispuso de Bs 75,3 millones para su construcción y para la compra de una imprenta alemana de marca Heidelberg.  Según datos oficiales, la imprenta costó Bs 58,6 millones y la construcción del edificio donde funcionará, Bs 13,1 millones; con otros gastos, alcanzó los Bs 75,3 millones. Más los Bs 19,3 aprobados por el gabiente, el monto asciende a 94,6 millones. 

Proyección
Según fuentes oficiales, la imprenta tendrá la capacidad para satisfacer la demanda de las publicaciones del Estado, incluyendo la Gaceta Oficial y los libros de la Biblioteca del Bicentenario de Bolivia (BBB). Al respecto, Farit Rojas, responsable de la  BBB, dijo que los libros de este proyecto se imprimen en las imprentas y editoriales que cumplen exigencias técnicas específicas. “Si la editorial del Estado las cumple sí (lo harán ahí), sino es así, no”, arguyó Rojas. 

Marcel Ramírez, exdirector de la editorial 3600 e impresor, cree que en realidad la puesta en funcionamiento de esta editorial no va a afectar mucho a nadie. “Además, creo que está mal diseñada, porque es una imprenta plana, que no puede ser utilizada para todo lo que ellos desean hacer”, mencionó Ramírez. 

“Se podría haber destinado ese dinero en áreas que se necesitan más, como salud y educación. Yo no soy enemigo de la empresa estatal, siempre y cuando no seamos los contribuyentes los que terminemos pagando por ellos”, dijo Ramírez.

EL DEBER se comunicó ayer por la mañana con Dávila, quien hasta el cierre de esta edición no contestó al cuestionario al que accedió a responder, mientras que la ministra de Comunicación, Gísela López, no respondió a las  insistentes llamadas que hizo este medio. 

OPINIONES

Peter Lewy
Expresidente y miembro de la Cámara boliviana del libro 
Es una verdadera desgracia para el campo editorial y el gráfico que el Estado quiera competir con la empresa privada en un ámbito en el que en otros países, como Colombia y Chile, los gobiernos hacen lo contrario y han logrado consolidar una producción bibliográfica importante. 
Este es un experimento que ya realizaron otros gobiernos y con muy malos resultados.  El riesgo que además veo es que si se dedican a producir textos escolares, los materiales que se difundan pueden conducir a un pensamiento único, y eso va contra la democracia. 

Pedro Camacho 
Editorial Kipus 

Creo que todo lo que sea en favor de la cultura del país siempre es importante y bienvenido; claro que muchas empresas gráficas van a sentirse afectadas.  Nosotros, afortunadamente, tenemos nuestra propia producción consolidada. Mucho más que una editorial del Gobierno, para nosotros el principal problema es la piratería. Incluso ya hacen sus propias ferias del libro y las  hacen sin temor a nada, porque no existen leyes que nos protejan a los que trabajamos de manera legal. No sería raro que en el futuro los textos de la nueva editorial también sufran por la piratería.

Imprenta editorial

Este año
La edificación de la nueva editorial concluyó a principios de esta gestión y la exministra Amanda Dávila (foto) era la designada por el presidente Evo Morales para que concluya la implementación.

Gestión anterior
La maquinaria llegó en julio de 2015, cuando la ministra de Comunicación era Marianela Paco,  y arrancó la construcción de la edificación en unos predios que habían sido de la Agencia de Cooperación de Estados Unidos (Usaid, por sus siglas en inglés).

Ahorro
Aún no se sabe cuánto se ahorrará el Estado con la implementación de esta editorial e imprenta.